¿De dónde viene la frase cubana “relájate y coopera”?

En el vocabulario cubano actual es común decir “relájate y coopera”, lo que se traduce como “colabora” o “pon de tu parte.” ¿De dónde viene esta frase?

El lenguaje “cubano” está cargado de frases muy ocurrentes. Lo mismo te dicen “la maté con el detalle”, “te hice la pala”, “me estoy comiendo esa jevita” o “te pones contra el tránsito”, variaciones del idioma que para un letrado se escucharían muy diferente.

Manolín, el conocido “Médico de la Salsa” que ahora le ha dado por escribir cartas, ideó cierto estribillo para una de sus composiciones que decía así: “se te ve en la carita que tú eres una loquita.”

Tiempos después, tomándome un café en Camagüey con mi amigo Osvaldo Gallardo, literato y poeta, me aseguró que esa era la variante vulgar de “en el lenguaje misterioso de tus ojos hay un tema que destaca sensibilidad”.

O sea que el fragmento de Manolín pudiera ser una tergiversación de la canción Longina, propiedad del cubano Manuel Corona. ¡Se vale la modernidad!

Lo que sí es cierto es que el idioma se apropia de varias jergas para enriquecerse. De la beisbolera, por ejemplo, hay un mar de construcciones textuales: “a ese lo poncharon”, “le tiraron una recta por el medio”, “no te vires pa’ tercera que te atrapan”, “estás en tres y dos”, en fin…. el béisbol.

relájate y coopera
Cortesía de Conciencia es Noticias

Si has leído hasta aquí te preguntarás por qué tanto regodeo y preámbulo. Cuál es la concreta respecto a la frase del título. Pues bien, aquí va nuestra hipótesis principal.

La frase, que de por sí encierra un poco de sugestión y persuasión, proviene según entendidos, del ámbito de la salud. Es la que dice un galeno minutos antes practicar el tacto rectal a un paciente.

Imagínese un médico o médica, todo vestido de verde y con guantes diciéndote de forma sutil y elegante: “por favor, relájese y coopere.” Impresionante, ¿verdad?

Para argumentar esta teoría conversé vía Facebook con la cubana Giselle Machín Recio, Doctora en Medicina y Especialista en primer grado de Medicina General Integral.

“El tacto rectal se usa para hacer el examen prostático, es decir explorar la próstata y corroborar un sangramiento digestivo”, precisó la galena, residente en la provincia de Orense, Galicia, en España.

¿Cuándo es se usa este método de diagnóstico?

“Cuando hay sospecha y/o evidencias de ciertas patologías.”

¿Cuáles?

“Hemorroides, Hiperplasia prostática, sangramientos digestivos altos y bajos, adenocarcinoma prostático, enfermedad inflamatoria pélvica en mujeres o presencia de objetos extraños en el recto.”

¿Y se hace con el dedo índice?

“Con el índice, no con el del medio.”

Por lo anterior, y sin ánimo de  convertirnos en una publicación médica especializada, podemos sospechar-afirmar que esta especie de exploración anatómica, practicada tanto a varones como a mujeres es el indicio fundamental de la frase cubaniche.

La doctora Giselle también aprueba nuestra teoría:

“Puede ser, porque para el examen rectal el paciente tiene que estar relajado para que el esfínter anal se relaje. Sino duele y es muy incómodo realizarlo.”

Quién iba a pensar que esta “palpación digital realizada introduciendo un dedo a través del esfínter anal”, sería retomada por los nativos de la Isla para expresarse en otros espacios familiares, sociales, comunitarios. Muchos ejemplificaron vía Facebook:

“cuando nos fugábamos de la secundaria siempre había una puntualita que no quería irse”, “cuando alguien se pone nervioso” o “cuando tu jefe no quiere ayudarte a hacer una venta en la que se pueden beneficiar ambos y en vez de apoyarte pone trabas”.

En las anteriores situaciones de la vida diaria y en otras, es común apelar a la frase cubana: ¡Relájate y coopera, por favor!

* Escrito por Kike Perdomo kikeperdomo@gmail.com 

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