La organización humanitaria Samaritan’s Purse, que recientemente comenzó a coordinar la entrega de ayuda al pueblo de Cuba mediante una red de iglesias evangélicas, figura entre las entidades que recibirán parte de un histórico paquete de casi 2.000 millones de dólares anunciado por la Administración del presidente Donald Trump para fortalecer la asistencia humanitaria y los servicios de salud en distintos países del mundo.
El Departamento de Estado informó que destinará 1.938 millones de dólares a alianzas con organizaciones religiosas y comunitarias, una inversión que calificó como la mayor realizada por Estados Unidos en más de dos décadas para respaldar a instituciones de base religiosa dedicadas a labores sanitarias y humanitarias.
La iniciativa también reafirmó la política de la Administración Trump de trabajar con organizaciones que cuentan con una amplia presencia en comunidades vulnerables y que han demostrado capacidad para responder con rapidez en escenarios de crisis, conflictos armados y desastres naturales.
Samaritan’s Purse refuerza su papel como socio estratégico de Estados Unidos
Entre las organizaciones beneficiadas destacan Samaritan’s Purse, World Vision y Compassion International, entidades con amplia trayectoria en operaciones humanitarias internacionales y que ahora dispondrán de mayores recursos para ampliar su capacidad de respuesta.
El anuncio cobra especial relevancia para Cuba, ya que hace apenas unos días la Embajada de Estados Unidos en La Habana confirmó que Samaritan’s Purse colaborará en la distribución de parte del paquete de 100 millones de dólares en ayuda aprobado por la Administración Trump para apoyar directamente al pueblo cubano.
En ese momento, el jefe de misión de la embajada estadounidense, Mike Hammer, sostuvo un encuentro con Ken Isaacs, representante de Samaritan’s Purse, para coordinar la llegada de la ayuda, que será distribuida a través de una red evangélica de iglesias presentes en la isla.
Washington explicó que este mecanismo busca garantizar que la asistencia llegue directamente a la población mediante organizaciones independientes, evitando intermediarios estatales.
El mayor respaldo a organizaciones religiosas en más de 20 años
Como parte del programa presentado este viernes, el Departamento de Estado anunció 1.400 millones de dólares destinados a fortalecer hospitales, clínicas y centros de salud administrados por organizaciones religiosas y comunitarias en más de veinte países.
Dentro de ese monto, hasta 850 millones de dólares serán administrados durante cinco años mediante el denominado Faith and Community Initiative Award, encabezado por World Vision junto a un consorcio de organizaciones religiosas locales.
El programa contempla fortalecer más de 2.500 hospitales, clínicas y centros comunitarios distribuidos en 17 países, además de capacitar, equipar y remunerar a más de 30.000 trabajadores comunitarios de salud encargados de prestar servicios médicos esenciales.
A ello se sumarán 570 millones de dólares adicionales destinados directamente a hospitales y clínicas comunitarias mediante acuerdos firmados con distintos gobiernos dentro de la estrategia denominada America First Global Health Strategy (AFGHS).
Según el Departamento de Estado, esta inversión constituye el mayor anuncio de asistencia internacional en materia de salud destinado a organizaciones religiosas desde hace más de dos décadas.
La administración estadounidense destacó además que, en numerosos países receptores de ayuda exterior, las instituciones religiosas administran al menos el 40 % de los centros de salud, lo que las convierte en actores fundamentales para garantizar atención médica en regiones donde la infraestructura pública resulta insuficiente.
Más recursos llegarán directamente a los pacientes
Uno de los aspectos que Washington destacó fue el cambio en la forma en que se distribuirán los recursos.
De acuerdo con el Departamento de Estado, las organizaciones religiosas y comunitarias garantizan que al menos el 80 % de los fondos llegue directamente a la prestación de servicios médicos de primera línea.
La cifra representa un incremento significativo frente al modelo utilizado anteriormente, cuando entre un 35 % y un 40 % de los recursos terminaban financiando directamente la atención sanitaria y el resto cubría gastos administrativos y operativos.
La Administración Trump sostuvo que este esquema permitirá optimizar el uso del dinero de los contribuyentes estadounidenses mientras fortalece la autosuficiencia de las comunidades beneficiadas.
El Departamento de Estado destacó que Samaritan’s Purse mantiene operaciones en más de 100 países y posee décadas de experiencia desplegando hospitales de campaña, aeronaves, personal especializado y suministros médicos pocas horas después de registrarse una emergencia.
Como ejemplo reciente mencionó el despliegue de un hospital de campaña en Venezuela tras los terremotos registrados en junio, donde la organización brindó atención médica a personas afectadas por el desastre.
Por su parte, World Vision informó que durante 2025 atendió a 35,6 millones de personas mediante 104 operaciones de respuesta a desastres, mientras que Compassion International mantiene una red de colaboración con decenas de miles de iglesias locales en 29 países, participando en respuestas a terremotos, epidemias, ciclones y desplazamientos provocados por conflictos.
Cuba permanece entre los escenarios donde las iglesias desempeñan un papel clave
Aunque el nuevo paquete tiene alcance global, el anuncio coincide con el incremento de la ayuda estadounidense destinada a Cuba mediante organizaciones religiosas.
En las últimas semanas comenzaron los primeros envíos correspondientes al programa de 100 millones de dólares aprobado por la Administración estadounidense para apoyar al pueblo cubano mediante iglesias y organizaciones independientes.
La estrategia busca fortalecer las redes comunitarias que ya operan dentro de la isla y que, según Washington, cuentan con la capacidad de hacer llegar alimentos, medicamentos, productos de higiene y otros insumos básicos a sectores especialmente afectados por la profunda crisis económica y humanitaria que atraviesa el país.
Con este nuevo paquete de casi 2.000 millones de dólares, Estados Unidos reafirmó su intención de convertir a las organizaciones religiosas en uno de los principales canales de su política internacional de asistencia, consolidando a entidades como Samaritan’s Purse, World Vision y Compassion International como aliados estratégicos para responder a emergencias y llevar ayuda a comunidades vulnerables, incluida la población cubana.
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