Una misa volvió a celebrarse en la histórica Iglesia de Santa María del Mar, al este de La Habana, después de aproximadamente 26 años sin que el inmueble acogiera una ceremonia religiosa, según informó el sacerdote cubano Kenny Fernández.
La celebración ocurrió el pasado 5 de septiembre y estuvo dedicada a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. Las imágenes divulgadas por el religioso mostraron una escena particularmente llamativa: apenas un pequeño grupo de personas participó en la misa en Santa María del Mar, dentro de un edificio marcado por años de deterioro.
“Por primera vez en muchos años (quizás unos 26 años), este 5 de septiembre fue celebrada la misa en la Iglesia de Santa María del Mar”, escribió Fernández.
El sacerdote acompañó las fotografías con el pasaje bíblico: “Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
Un templo que perdió su función religiosa
Usuarios que reaccionaron a la publicación recordaron que la capilla estuvo originalmente bajo el cuidado de los frailes franciscanos y denunciaron que posteriormente las autoridades cubanas se apropiaron del inmueble y lo utilizaron como almacén.
“La capilla era atendida en sus inicios por los frailes franciscanos, hasta que el gobierno la robó, convirtiéndola en un almacén. En los 90 los franciscanos hicieron esfuerzos para recuperarla, pero poco después fue ocupada ilegalmente”, aseguró uno de los internautas.
El abandono del inmueble ha sido documentado anteriormente. Un reporte sobre el patrimonio de Santa María del Mar describió la capilla franciscana como una de las edificaciones abandonadas o en ruinas de la zona y señaló que todavía conserva en su interior un mural del pintor cubano Rolando López Dirube.
Una capilla levantada antes de 1959
La historia del templo se remonta al 4 de octubre de 1957, cuando fue colocada su primera piedra. La capilla abrió sus puertas en mayo de 1958 y destacó desde sus inicios por integrar arquitectura moderna y arte religioso.
Entre los creadores vinculados al proyecto estuvieron Salvador Figueras, Rolando López Dirube y Tomás Oliva. Fuentes sobre arte religioso cubano también registran los frescos de Dirube realizados para la iglesia franciscana de Santa María del Mar.
Décadas después, algunos vestigios de aquellas obras todavía sobrevivieron al deterioro. Fotografías publicadas en años anteriores documentaron restos de los murales de López Dirube entre las ruinas del inmueble.
La reciente misa en Santa María del Mar, aunque celebrada ante muy pocos fieles, devolvió temporalmente al edificio la función religiosa para la cual fue construido hace casi siete décadas.
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