El Cobre prueba producción de hostias con donaciones españolas en medio de la profunda crisis en Cuba
La profunda crisis que atraviesa Cuba viene afectando la disponibilidad de hostias para las celebraciones católicas. Ante las dificultades que golpearon la producción habitual en la isla, el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, comenzó a probar la elaboración de sus propias hostias gracias a equipos y harina donados desde España.
La iniciativa se encuentra todavía en fase experimental y surgió como una alternativa para garantizar uno de los elementos indispensables para la celebración de la Eucaristía, después de meses marcados por problemas de suministro y por los prolongados apagones que afectaron a la isla y de los cuales no está exenta la Iglesia católica.
Donaciones desde España permiten iniciar las pruebas
Según informó el Arzobispado de Santiago de Cuba, benefactores de Madrid y Pamplona aportaron tanto la maquinaria como la harina necesaria para poner en marcha el proyecto en El Cobre.
Asimismo, indicaron que una antigua feligresa del Santuario quedó encargada de la elaboración y recibirá asesoramiento durante el proceso.
De esta manera, la dependencia de donaciones extranjeras volvió a poner en evidencia las dificultades que enfrentan instituciones religiosas y comunidades cubanas para acceder a productos y recursos básicos en medio de la prolongada crisis económica y energética del país.
Los apagones golpearon la producción de hostias en Cuba
La necesidad de buscar nuevas alternativas se agudizó después de que los constantes cortes eléctricos afectaran la fabricación realizada por las Carmelitas Descalzas del Monasterio de Santa Teresa y San José, en La Habana.
La falta de electricidad dificultó el funcionamiento regular de los equipos empleados para preparar y prensar las obleas, lo que obligó a reducir la actividad y administrar las existencias disponibles.
El problema llegó a tal nivel que iglesias de otros países tuvieron que movilizarse para ayudar a las parroquias cubanas. Durante junio, desde Puerto Rico se gestionó el envío de aproximadamente 300.000 hostias, mientras Panamá aportó otras 35.000. Posteriormente, la Iglesia de Costa Rica envió unas 20.000 unidades.
La crisis también golpeó al Santuario de El Cobre
El propio Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre tampoco escapó a las dificultades energéticas. En junio quedó sin electricidad después del robo del aceite del transformador que abastecía tanto al templo como a su hospedería, según informó entonces el Arzobispado de Santiago de Cuba.
La nueva producción experimental representa ahora un intento de garantizar desde Santiago de Cuba un suministro más estable para las celebraciones religiosas.
Sin embargo, el hecho de que equipos, materias primas y hasta cientos de miles de hostias tuvieran que llegar desde el extranjero refleja hasta qué punto la crisis cubana terminó repercutiendo también en la vida cotidiana de las comunidades religiosas de la isla.
Hasta el momento no trascendió cuál podría ser la capacidad de producción de hostias en Santiago de Cuba ni cuándo comenzaría la fabricación regular.

