Una publicación en la página de las Asambleas de Dios ha sido hasta ahora compartida por más de 200 usuarios y ha generado cientos de comentarios de apoyo a un pastor y ejecutivo de la denominación protestante más numerosa del país.
En la copia del post se lee:
“Estemos orando por nuestro Presbítero Ejecutivo del Distrito Camaguey (sic), el Rev. Dizzis Ramos, que Dios le libre y guarde en medio de las Pruebas (sic). ¡El Presbiterio Ejecutivo General, comprometido con El (sic) y con todos los siervos fieles a Dios.”
Según una fuente desde Camagüey, otro pastor que trabaja con Ramos, llamado Jorleidis Reynaldo, fue enviado a comprar cemento a la fábrica de Nuevitas porque se enteraron de que lo estarían vendiendo “por la libre”, de forma legal.
Compraron una carga grande y cuando salieron los policías de una patrulla detuvieron el vehículo donde la transportaban, pidieron los papeles y dijeron que esos papeles eran falsos.
Decomisaron el cemento y se llevaron detenido al pastor Reynaldo. Resulta que los únicos papeles que salieron como falsos de la fábrica fueron estos, aunque ese mismo día otras muchísimas personas también compraron cemento.
Todo indica que se trata de una trampa -entre otras que han tratado de poner- para detener la labor del pastor Dizzis Ramos, quien ha hecho un gran impacto positivo en Camalote, la comunidad donde pastorea.
Dizzis Ramos ha participado en la bendición de construir casas y entregarlas amuebladas y gratuitamente a ancianos necesitados. Con su ayuda, un ministerio global amigo regaló también juguetes y bicicletas a los niños de Camalote en un evento de gran magnitud. “Fue la gloria. Algo fuera de liga. Impactó tanto a la comunidad y al pueblo…”, dice la fuente.
Aunque el primer acusado es el pastor Jorleidis Reynaldo, al ser Dizzis Ramos el pastor principal y quien lo envió, también está siendo acusado y tiene prohibido abandonar la provincia. Según la fuente, el abogado que estaría atendiendo el caso para probar que se trata de una estafa no está respondiendo al teléfono. Al parecer lo han intimidado o ha decido él mismo no dar la pelea contra aquellos que planificaron la trampa.
Hasta donde se sabe, las personas de la fábrica de Nuevitas que vendieron el cemento y entregaron los papeles falsos no están bajo investigación ni se ha tomado con ellos medida alguna.
Este sería otro de esos desdichados eventos que buscan limitar la influencia de la iglesia cubana en la sociedad. Falta por ver a qué costo estarían utilizando pruebas fabricadas para inculpar a estos dos pastores por un delito que no cometieron.
* Tomado del perfil de Facebook de la periodista Yaiset Rodríguez Fernández