Después de que masones cubanos se rebelaran el domingo 6 de julio en la Gran Logia Masónica de La Habana contra un liderazgo que, según ellos, fue impuesto por la policía política, varios líderes evangélicos expresaron su apoyo a la revuelta.
Entre ellos destacó el influencer y líder bautista que se hace llamar en redes David Silohetano, quien compartió en su Facebook una reflexión sobre la historia masónica en Cuba y su relación con los símbolos patrios.
Recordó que la bandera, el escudo y el himno cubanos están profundamente influenciados por la masonería, citando que el diseño de la bandera fue obra de masones como Narciso López y Miguel Teurbe Tolón, y que sus elementos simbolizan ideales como la libertad, igualdad y fraternidad, valores masónicos que, a su juicio, reflejan la aspiración de Cuba.
Asimismo, destacó la carga simbólica del escudo nacional, aprobado en 1906, con elementos como la palma real y la llave del Golfo, representativos de ideales ilustrados y liberales propios de la masonería.
David aclaró que, aunque los evangélicos no comparten ni promueven las enseñanzas masónicas por considerar que solo Cristo es mediador entre Dios y el hombre, reconocen puntos en común con la masonería, como la defensa de la libertad, la dignidad humana y el rechazo a la ignorancia y el totalitarismo.
Asimismo, recurrió incluso a una historia familiar para mostrar la convivencia respetuosa entre masones y cristianos en el pasado.
El bautista criticó, no obstante, la influencia creciente del Estado cubano en la masonería, así como el impulso gubernamental de religiones como la santería, que calificó de sincretismo incompatible con el Evangelio, en contraste con los valores éticos que, dijo, sí comparte con la masonería.
Aunque los cristianos evangélicos tenemos muchas diferencias con respecto a la masonería, y entendemos que es una asociación que no vive de acuerdo a la Palabra de Dios, también reconocemos que toda forma de pensamiento que promueva principios morales, libertad de conciencia o búsqueda de verdad ha sido históricamente marginada y distorsionada por el gobierno cubano desde que abrazó al comunismo. No se trata de coincidir en creencias, sino de entender que la represión sistemática contra toda institución o expresión que apele a lo trascendente, lo ético o lo espiritual, responde a un mismo propósito, suplantar toda forma de verdad con el control absoluto del pensamiento.
Además, el multipremiado caricaturista cubano y evangélico Carlos David Fuentes Hierrezuelo creó una caricatura alusiva a la rebelión masónica que muchos de los masones rebeldes adoptaron como foto de perfil en sus redes sociales, sumando una expresión artística que acompañó el movimiento.
Con esta postura, los evangélicos que apoyaron la rebelión masónica buscan un diálogo que reconozca la historia y los valores compartidos sin renunciar a su fe, en un contexto cubano marcado por la represión socialista a toda expresión de pensamiento y espiritualidad independiente.