Libertad ReligiosaNoticias

Piden al Vaticano actuar por sacerdote yoruba Loreto Hernández y su esposa encarcelados en Cuba

Una petición internacional dirigida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump; al papa León XIV y la Santa Sede; a la alta representante de la Unión Europea, Kaja Kallas; y al primer ministro de Canadá, Mark Carney, volvió a colocar bajo atención la situación de los presos religiosos en Cuba, entre ellos el sacerdote yoruba Loreto Hernández García y su esposa, Donaida Pérez Paseiro, presidenta de la Asociación Yoruba Libre.

El documento, divulgado por Center for a Free Cuba, reclamó que gobiernos y autoridades con capacidad de influencia sobre La Habana prioricen la liberación inmediata de los presos políticos y prisioneros de conciencia que permanecen en las cárceles de la isla.

Dentro de una lista de diez casos considerados especialmente preocupantes aparecieron Hernández García y Pérez Paseiro, un matrimonio vinculado a la defensa de la libertad religiosa y los derechos humanos en Cuba.

La inclusión de ambos casos otorgó un marcado componente religioso al llamado, particularmente porque la petición llegó hasta la Santa Sede y pidió aprovechar el papel de mediación del Vaticano ante el régimen de Cuba.

Loreto Hernández y Donaida Pérez, un matrimonio encarcelado

Loreto Hernández García es un sacerdote yoruba y vicepresidente de la Asociación Yoruba Libre. Su esposa, Donaida Pérez Paseiro, preside esa organización religiosa independiente.

La petición describió a Hernández García como un reconocido prisionero de conciencia detenido por actividades opositoras pacíficas y alertó sobre reportes relacionados con el deterioro de su salud y la falta de atención médica adecuada.

En el caso de Pérez Paseiro, el documento destacó su liderazgo dentro de la Asociación Yoruba Libre y vinculó su encarcelamiento con su defensa de las libertades religiosas y políticas.

La situación del matrimonio representa uno de los rostros de la crisis de presos religiosos en Cuba, en un país donde organizaciones independientes denunciaron durante años presiones, vigilancia y represalias contra creyentes y líderes religiosos que desarrollaron sus actividades fuera de las estructuras toleradas o controladas por el régimen castrista.

El caso adquiere especial relevancia porque no se trata únicamente de dos activistas encarcelados, sino de un matrimonio identificado con una tradición religiosa profundamente arraigada en la sociedad cubana.

Petición pide al Vaticano intervenir por los presos cubanos

La carta solicitó directamente al papa León XIV y a la Santa Sede utilizar su capacidad diplomática para contribuir a conseguir resultados concretos en favor de quienes permanecen privados de libertad por razones políticas.

Los promotores destacaron específicamente “el papel de mediación confiable del Vaticano” como uno de los instrumentos que podrían utilizarse para presionar por medidas humanitarias.

El llamado resulta particularmente significativo para los presos religiosos en Cuba, debido al peso histórico que la diplomacia vaticana mantuvo en diferentes procesos relacionados con prisioneros políticos cubanos.

La petición también estuvo dirigida a Trump, Kallas y Carney, bajo el argumento de que Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y la Santa Sede disponen de herramientas diplomáticas y políticas capaces de incrementar la presión internacional sobre La Habana.

Denuncian que más de 1.200 presos políticos permanecen encarcelados

Center for a Free Cuba cuestionó además el anuncio del régimen cubano sobre el indulto y liberación de más de 2.010 prisioneros a principios de abril de 2026, presentado por las autoridades como un “gesto humanitario y soberano”.

Según la petición, familiares de presos políticos y organizaciones independientes como Prisoners Defenders, Cubalex y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos señalaron que la mayoría de las personas beneficiadas fueron presos comunes.

El documento sostuvo que más de 1.214 presos políticos y prisioneros de conciencia permanecieron detenidos arbitrariamente por ejercer derechos fundamentales relacionados con la expresión, reunión y protesta.

Entre las condiciones denunciadas dentro de las cárceles cubanas figuraron el aislamiento prolongado, falta de atención médica adecuada, torturas, alimentación insuficiente, problemas con el suministro de agua y condiciones sanitarias deficientes.

La petición también recordó que el régimen de Cuba no permite visitas del Comité Internacional de la Cruz Roja a sus prisiones desde 1989 y exigió que esa organización y otros observadores internacionales independientes reciban acceso pleno a los centros penitenciarios.

Libertad religiosa bajo presión en Cuba

La presencia de Loreto Hernández García y Donaida Pérez Paseiro entre los casos seleccionados permitió visibilizar otra dimensión de la represión: las consecuencias que enfrentaron religiosos que combinaron su fe con la defensa pública de derechos fundamentales.

Para los promotores de la petición, la excarcelación debe incluir a todos los presos políticos sin excepciones. En el caso de los presos religiosos en Cuba, el reclamo alcanza además el derecho de los ciudadanos a practicar y organizar su fe sin interferencias políticas.

Junto al matrimonio yoruba, la lista presentada ante las autoridades internacionales incluyó a Maykel “Osorbo” Castillo Pérez, Félix Navarro Rodríguez, Sayli Navarro Álvarez, Alexander Díaz Rodríguez, Jaime Alcide Firdó, Rolando Yusef Pérez Morera y el periodista independiente José Gabriel Barrenechea.

Los firmantes solicitaron tres acciones fundamentales: la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos y de conciencia, acceso internacional independiente a las cárceles cubanas y el fin de las condiciones penitenciarias inhumanas, la tortura y la criminalización de la disidencia pacífica.

“Hacemos un humilde llamamiento a que actúen de manera decisiva y pública para priorizar su libertad y dignidad”, expresó la petición.

Para Loreto Hernández García y Donaida Pérez Paseiro, el llamado supone una nueva oportunidad para que su situación trascienda las fronteras cubanas y llegue directamente a las máximas autoridades de la Iglesia católica y de varias democracias occidentales.

La permanencia del matrimonio tras las rejas mantiene igualmente abierta la preocupación sobre la libertad religiosa dentro de la isla y sobre el destino de otros presos religiosos en Cuba que sufrieron represalias después de enfrentarse públicamente a las políticas de la dictadura cubana.

NOTA RELACIONADA: Padre Alberto Cutié pone un nombre sobre la mesa para una Cuba libre: Dagoberto Valdés

Facebook Comments

About The Author

error: El contenido está protegido!!
Esta página utiliza Cookies.    Más información
Privacidad