Un sacerdote español se convirtió en una figura particular del mundo de las citas al ayudar a cientos de solteros católicos a conocerse mediante WhatsApp. Fernando Cuevas Raposo, conocido popularmente como el “cura Tinder”, comenzó esta labor casi por casualidad y ahora recibe solicitudes desde distintos países.
Su método no utiliza aplicaciones de citas, sino perfiles personales, recomendaciones y criterios vinculados a la fe católica.
Cuevas, sacerdote nacido en Ibiza y residente en Valencia, comenzó a ejercer como intermediario después de que un joven le pidiera ayuda para conocer a una mujer que compartiera sus valores y su visión de la vida. La presentación funcionó y la pareja terminó casándose.
A partir de entonces comenzaron a llegarle nuevas solicitudes. Lo que inicialmente parecía una ayuda puntual se transformó en una actividad que ha conectado a cientos de personas interesadas en establecer relaciones con una perspectiva de matrimonio.
Así funciona el “Tinder” del sacerdote
El procedimiento es bastante diferente al de las populares aplicaciones de citas. Los interesados contactan con Cuevas principalmente a través de WhatsApp y completan una ficha con información sobre su edad, lugar de residencia, profesión, estudios, aficiones, características personales y expectativas respecto a una futura pareja.
También se tienen en cuenta aspectos relacionados con la práctica religiosa y la disposición para conocer personas que viven en otras ciudades o incluso en otros países.
Después, el sacerdote revisa los perfiles e intenta identificar posibles coincidencias. Si considera que existe compatibilidad, presenta la información de una persona a la otra. Si ambas muestran interés, les facilita el contacto para que puedan conocerse directamente.
El objetivo, según ha explicado Cuevas en diferentes entrevistas, no es simplemente conseguir una cita, sino propiciar relaciones entre personas que compartan la fe católica y tengan el matrimonio como horizonte.
Más de 1.200 personas conectadas
Las cifras explican buena parte de la repercusión que ha generado su historia.
En años anteriores, Cuevas había informado sobre cientos de parejas conectadas mediante su método. En una entrevista publicada recientemente por El Debate, aseguró que ya ha ayudado a unir a más de 1.280 solteros y que su labor ha contribuido a más de 600 bodas.
Su red también traspasó las fronteras españolas. El sacerdote recibe solicitudes de personas procedentes de países como Argentina, México, Colombia, Perú, Singapur, Japón, Israel e India.
La cantidad de mensajes que recibe también refleja la dimensión que alcanzó esta iniciativa. Según declaraciones anteriores, puede recibir entre 20 y 60 mensajes diarios relacionados con personas interesadas en encontrar pareja.
Una peculiar alternativa a las aplicaciones de citas
El “cura Tinder” también establece condiciones para quienes desean participar. Entre los requisitos señalados en sus declaraciones recientes aparecen la condición de soltero y la práctica de la fe católica, incluida la asistencia a misa los domingos.
Incluso ha recomendado que algunas primeras citas puedan comenzar asistiendo juntos a misa, como una forma de comprobar que ambos comparten aspectos fundamentales de su vida religiosa.
Así, Fernando Cuevas terminó convirtiendo una ayuda personal en una particular red de contactos que funciona sin algoritmos, fotografías deslizadas hacia un lado u otro ni aplicaciones de citas.
Su historia se volvió nuevamente viral en redes sociales después de que medios españoles y latinoamericanos recuperaran su peculiar método, bautizándolo como el “cura Tinder”, un sobrenombre que resume la curiosa combinación entre tecnología, fe y búsqueda de pareja que caracteriza su iniciativa.
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