Pastor denuncia que Michel Corona usa el término “fundamentalista” para desacreditar a los cristianos cubanos
El pastor cubano Michel Penichet respondió con dureza al comunicador Michel Corona, conductor del programa oficialista ConFilo, tras sus acusaciones contra los cristianos de la Isla.
El religioso cuestionó lo que consideró una contradicción en el discurso castrista, que descalifica a los creyentes mientras defiende un sistema que reprime las opiniones contrarias a la dictadura.
En una publicación en Facebook, Penichet criticó que Michel Corona utilizara el término «fundamentalista» para desacreditar a los cristianos cubanos y criticó la legitimidad de sus señalamientos desde un espacio televisivo alineado con el régimen.
«En nuestra Cuba es prohibido, perseguido, acotado, confrontado, reprimido y altamente condenado, de cualquier manera el diferir, criticar, opinar», escribió el pastor al describir las restricciones que, según denunció, enfrentan quienes cuestionan al poder.
El religioso también comparó la actitud del comunicador oficialista con la libertad de expresión que existe en Estados Unidos, donde figuras públicas pueden criticar abiertamente al presidente y a otros altos funcionarios sin enfrentar una condena penal por ello.
«Para colmo, pone a un humorista norteamericano demócrata que públicamente se burla de su presidente y del secretario de Estado: ¡Qué lección más grande de democracia nos acaba de dar!», agregó.
Michel Penichet defiende a Anna Bensi
Uno de los puntos centrales de la denuncia fue la referencia a la cristiana cubana Anna Bensi, cuyo caso, según Penichet, evidencia el doble rasero de quienes atacan públicamente a los creyentes mientras participan en campañas de descrédito.
El pastor cuestionó que Corona hablara de Bensi cuando el propio programa ConFilo utiliza imágenes y videos de ciudadanos para desacreditarlos públicamente. «Basta ya!!!», expresó al cerrar su publicación.
La controversia vuelve a colocar sobre la mesa el trato que reciben los cristianos cubanos cuando sus convicciones religiosas se cruzan con posiciones críticas hacia el sistema político impuesto por el Partido Comunista.
Mientras los espacios oficiales presentan a sus detractores como adversarios ideológicos, creyentes y activistas han denunciado restricciones a sus derechos y presiones por expresar públicamente sus opiniones.
La respuesta del pastor Penichet se convirtió así en una crítica directa al discurso de la propaganda castrista y en una defensa de quienes reclaman libertad religiosa, respeto a la dignidad humana y garantías para disentir en Cuba.

