Cristianos cubanos frente al fundamentalismo comunista, una serie de Yaiset Rodríguez (II)
El régimen cubano confiscó escuelas religiosas y persiguió a pastores cristianos y sacerdotes durante las primeras décadas de su mandato. A través de la segunda entrega de su serie en redes sociales sobre los cristianos que se plantaron ante el fundamentalismo comunista, la periodista Yaiset Rodríguez documenta la expropiación de seminarios pentecostales, el hostigamiento a sacerdotes católicos testigos de ejecuciones y los juicios contra pastores evangélicos.
La comunicadora expuso que el proceso de desmantelamiento institucional afectó de manera directa al Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios, fundado en 1939 en el poblado de Manacas, en la antigua provincia de Las Villas. El 15 de marzo de 1963, tropas militares irrumpieron en la propiedad de 26,84 hectáreas, que contaba con aulas, viviendas, una capilla y áreas de producción agrícola.
Los soldados expulsaron a cientos de estudiantes de teología y ordenaron su regreso definitivo a sus lugares de origen. El director del recinto, Floyd Woodworth, fue arrestado, confinado en régimen de aislamiento durante veinte días en La Habana y deportado a Estados Unidos.
La expropiación de este centro se enmarcó en la política de nacionalización de la enseñanza iniciada en 1961 con la imposición de manuales ideológicos inspirados en la Unión Soviética, una ofensiva estatal que abarcó seminarios católicos, protestantes, pentecostales y escuelas de los Testigos de Jehová.
En el post de Rodríguez sobre este hecho histórico, la periodista menciona una cita textual del historiador y reverendo Marcos Antonio Ramos, la cual fue escrita en un artículo titulado «Cuba y la religión, 1959‑2025: el catolicismo en la Cuba de hoy».
«’La lucha ideológica contra las sectas religiosas’ [diría yo contra todo el cristianismo] ha sido un fracaso, a veces mayor, en proporciones, que otros de los desastres de estos 66 años. Cualquier avance que se atribuya al régimen en aspectos como el educativo y el sanitario, al ser comparado con la situación en 1958, se derrumba ante datos concretos».
Represió castrista alcanzó al clero católico
La represión estatal también alcanzó al clero católico durante los primeros fusilamientos masivos ejecutados en 1959. El padre Domingo Lorenzo, párroco en Matanzas, asistió espiritualmente a cincuenta y ocho condenados a muerte antes de ser ejecutados por tribunales revolucionarios. Su labor sacerdotal quedó registrada en las fotografías tomadas por Andrew López durante la ejecución del cabo del ejército batistiano José Rodríguez, imágenes que obtuvieron el Premio Pulitzer en 1960.
Tras recibir constantes presiones de las autoridades por asistir a los prisioneros y denunciar las ejecuciones nocturnas, el sacerdote recibió un ultimátum del régimen para abandonar el país bajo la amenaza de ser llevado al paredón de fusilamiento. El 5 de abril de 1959 zarpó rumbo a Madrid, dejando constancia de los hechos en una carta abierta publicada por el diario ABC el 22 de noviembre de 1962, donde señaló que la revolución se asentaba sobre la destrucción de las instituciones y los valores morales de la nación.
Por su parte, el pastor Rubén Duany Babastro, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, enfrentó catorce procesos judiciales debido a su labor de evangelización y su condición de afrodescendiente. Junto a los testigos de Jehová y el Bando Evangélico Gedeón, los adventistas sufrieron una intensa persecución estatal por practicar la objeción de conciencia militar y guardar el sábado como día de reposo.
En una ocasión, Duany fue sometido a un juicio popular en la plaza de Florida, en la provincia de Camagüey, impulsado por las autoridades locales para prohibirle el ingreso al poblado y frenar la asistencia masiva de los feligreses a sus cultos. Durante la vista judicial, una vecina defendió públicamente la honorabilidad del pastor, lo que obligó al tribunal a emitir un veredicto atípico que le permitió continuar su ministerio.
Posteriormente, Duany emigró a Estados Unidos, donde completó un máster en la Universidad Andrews y continuó su labor pastoral en iglesias de Chicago, Filadelfia y la Conferencia de Florida, consolidando una trayectoria de resistencia eclesial documentada en el libro Objetores de Conciencia: Héroes de la fe frente a la intolerancia comunista en Cuba, escrito por el pastor Rolando de los Ríos.
Con la recopilación de estos expedientes, la serie de Yaiset Rodríguez documenta cómo el aparato estatal no solo suprimió los espacios físicos de culto y formación teológica, sino que criminalizó sistemáticamente el ejercicio ministerial a través de tribunales populares, juicios sumarios y el destierro forzado. Desde la incautación de más de 26 hectáreas en el seminario de Manacas hasta los catorce procesos judiciales del pastor Duany o la asistencia de 58 condenados a muerte por el padre Domingo Lorenzo, la ofensiva totalitaria buscó desarticular toda autonomía moral en la sociedad cubana.
Este recorrido por la memoria histórica cobra plena vigencia frente al hostigamiento que las autoridades comunistas continúan ejerciendo en la actualidad contra religiosos, pastores y laicos que se atreven a alzar su voz en contra del sistema.
La persistencia de estas prácticas represivas, documentadas en archivos eclesiásticos y registros de derechos humanos, confirma que la defensa de la libertad de conciencia sigue siendo uno de los mayores desafíos frente a un poder que mantiene el control ideológico como política de Estado.
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