“Ninguna cadena es eterna”: Obispo de Palm Beach eleva plegaria por la liberación de Cuba
El obispo de Palm Beach, monseñor Manuel de Jesús Rodríguez, pidió mantener las oraciones por la liberación de Cuba y lanzó un contundente mensaje en defensa del derecho de los cubanos a vivir en libertad, mientras recordó a los presos de conciencia, las familias separadas por el exilio y quienes padecen hambre y miedo bajo el régimen castrista.
“Cuba tiene derecho a ser libre. Ningún pueblo fue creado por Dios para vivir arrodillado, y ninguna cadena es eterna delante de Aquel que rompe todas las ataduras”, expresó el prelado en un mensaje dirigido a la comunidad cubana reunida el 8 de septiembre en la iglesia Santa Juliana, en West Palm Beach, Florida.
Las palabras coincidieron con la celebración de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, una fecha de profundo significado religioso y cultural para los cubanos dentro y fuera de la isla.
Un llamado por los presos y las familias separadas
Rodríguez no estuvo físicamente en la celebración debido a que viajó a Roma para participar en los cursos del Vaticano destinados a nuevos obispos. Sin embargo, envió un mensaje que leyó el párroco de Santa Juliana, padre Ducasse François, durante la Misa presidida por el padre Alfredo Hernández.
El obispo convirtió su llamado a la liberación de Cuba en una plegaria que incluyó algunas de las consecuencias más dolorosas de décadas de sistema comunista: encarcelamientos por motivos políticos, separación familiar, éxodo y precariedad.
“Oremos por los presos de conciencia que siguen encarcelados por defender la verdad; por las madres que esperan noticias de un hijo; por las familias divididas por el exilio; por un pueblo que lleva demasiado tiempo padeciendo hambre, miedo y silencio”, exhortó.
El mensaje adquirió especial relevancia en momentos en que organizaciones independientes y familiares continuaron denunciando la permanencia de presos políticos en cárceles de la dictadura cubana. La liberación de Cuba, en las palabras del prelado, quedó vinculada también con la recuperación de la dignidad y la reconciliación entre los cubanos.
“Que apresure el día de la libertad”
Rodríguez invitó a los fieles, “con toda el alma, a que no dejemos de orar por la liberación de Cuba”, y depositó esa petición bajo la advocación de la Virgen de la Caridad del Cobre.
“Pidamos a la Virgen de la Caridad, que ha acompañado a los cubanos en cada hora oscura de su historia, que apresure el día de la libertad, la reconciliación y el regreso”, añadió.
La referencia al “regreso” conectó directamente con una realidad que marcó a generaciones de familias cubanas obligadas a reconstruir sus vidas fuera del país. Para numerosos integrantes de la diáspora, la liberación de Cuba representa además la posibilidad de retornar a una nación donde puedan ejercer plenamente sus derechos.
El obispo aseguró que acompañó espiritualmente a la comunidad y confió a la Virgen “cada una de sus intenciones, sus familias y esta hermosa comunidad que con tanta fe y devoción honra a nuestra Madre”.
Peregrinación cubana en Florida
El siguiente encuentro tendrá lugar el 19 de septiembre, cuando alrededor de un centenar de fieles de Palm Beach peregrinarán hasta la Ermita de la Caridad, en Miami, uno de los principales centros espirituales de la diáspora cubana en Estados Unidos.
Rodríguez manifestó que esperaba participar en la jornada para colocar ante la Virgen las súplicas del pueblo cubano y mantener viva la oración por la liberación de Cuba.
Los peregrinos rezarán el Santo Rosario, tendrán oportunidad de confesarse y posteriormente participarán en la Santa Misa. La jornada volverá a unir la devoción a la Patrona de Cuba con las aspiraciones de libertad de una comunidad profundamente marcada por el exilio.
La exhortación del obispo colocó así la liberación de Cuba en el centro de una celebración religiosa que trascendió el ámbito espiritual. Frente al hambre, la prisión política, el miedo y la separación familiar que denunció en su mensaje, Rodríguez insistió en una convicción dirigida directamente a los cubanos: “Cuba tiene derecho a ser libre”.
Para el prelado, la oración por la liberación de Cuba permanece acompañada de una esperanza concreta: que llegue el día de la libertad, la reconciliación y el regreso de quienes fueron separados de su tierra.

