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	<title>artículos archivos - Cuba Trendings</title>
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		<title>El Martí que yo (no) conocí</title>
		<link>https://cubatrendings.com/2023/01/28/el-marti-que-yo-no-conoci/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Osvaldo Gallardo González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 Jan 2023 00:01:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Trending Topics]]></category>
		<category><![CDATA[artículos]]></category>
		<category><![CDATA[columnas]]></category>
		<category><![CDATA[héroe]]></category>
		<category><![CDATA[Historia de Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[José Martí]]></category>
		<category><![CDATA[Martí]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El título sobre José Martí se lo debo a Blanche Zacharie de Baralt, quizás de mis biografías predilectas del héroe.</p>
<p>La entrada <a href="https://cubatrendings.com/2023/01/28/el-marti-que-yo-no-conoci/">El Martí que yo (no) conocí</a> se publicó primero en <a href="https://cubatrendings.com">Cuba Trendings</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El título sobre <a href="https://cubatrendings.com/2021/03/11/feministas-mexicanas-jose-marti/" target="_blank" rel="noopener">José Martí</a> se lo debo a Blanche Zacharie de Baralt, quizás de mis biografías predilectas del héroe.</p>
<p>Prefiero un Martí humano, voluble a ratos, amigo de sus amigos, encantador con todos, iracundo con algunos, y su poco descubierto sentido del humor.</p>
<p>Martí, hijo de españoles, criollo, ¿qué era ser cubano? ¿Cómo se puede ser cubano si no has vivido en Cuba ni la mitad de tu vida? Mi hijo José Francisco que emigró a los 14 años lo sabe bien.</p>
<p>También prefiero el Mito, el cuadro del pintor, la estatua de bronce, el físico único, su frente, sus ojos, que dicen eran claros, ese hombre que resalta en la foto entre tantos… a todos prefiero menos el busto grosero repetido en toda la isla. Lo trascendente siempre es hermoso e irrepetible.</p>
<p>Pepe no tenía talento para el humor, algo así afirma Mañach, y no es cierto. Pepe es el mejor cubano, cómo no iba a tener talento para reír.</p>
<blockquote><p>“¿Qué este canto mío/ Es canto alemán? / Pues dime: aquellos besos que me diste/ ¿También allá se dan?” [1]</p></blockquote>
<p>Siempre recuerdo estos versos, fina ironía, posicionamiento estético, y suerte de simpático requiebro amoroso. Muchas lecturas posibles, que lo hacen cercano a cualquier tipo de lector.</p>
<p>Pero no es ese el Martí que me enseñaron en la escuela.<br />
Hizo la guerra, pero ¿cómo se puede hacer una guerra sin odios? Los cubanos hemos aprendido a odiar, dónde dejamos su herencia: “El odio crece dentro de ti, dentro de mí. Solo va quedándote el odio, un odio ciego, sordo, mudo. Ese odio es lo mejor de nosotros, un odio que estalla y te hará seguir el nuevo camino del amor triunfante. ¿Acaso el odio es más que el amor? El odio que nos salva del odio, y solo queda el amor.” [2]</p>
<p><center><iframe style="border: none; overflow: hidden;" src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fvozdelafnca%2Fposts%2Fpfbid02tRwpsHoK893A7sV852xwdkUKinBd6EM4KvCepgNgynzAmk8Q3mGDNMZchUphSSRel&amp;show_text=true&amp;width=500" width="500" height="501" frameborder="0" scrolling="no" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></center>Pero no es ese el Martí que me enseñaron en la escuela.<br />
El padre de María Mantilla, la persona que más se le parece. Un héroe no puede tener pecado. Pasiones humanas, y él lo dijo: “Los apasionados son los primogénitos del mundo”. El amor de una hija es de los más fuertes, lloré el día que supe el sexo de mi tercer retoño.</p>
<p>Carta a César Romero de su madre María Mantilla sobre Martí: “Yo quiero que sepas, querido, que él era mi padre, y yo quiero que tú te sientas orgulloso de eso. Algún día, hablaremos mucho sobre esto, pero claro, esto es solamente para tu conocimiento, y no para publicidad. Esto es mi secreto, y Papá lo sabe. Bueno, creo que esto es bastante sobre la historia de la familia.” [3]</p>
<p>Igual, esta disgregación histórica no es necesaria. Yo no la necesito, Martí tampoco.</p>
<p>¿Y Carmen? ¿La otra María, la que se murió de amor?</p>
<p>Pero no es ese el Martí que me enseñaron en la escuela.</p>
<p>Lismay salió de Cuba, y no regresó, los martianos del gobierno no la dejaron regresar por 10 años. Nadie tiene el derecho de negarle a un hijo el abrazo de su madre y el regreso a la patria.</p>
<p>Lismay esperó 10 largos y terribles años por el regreso y el abrazo.<br />
Cada vez que leo a mis hijos, «Los zapaticos de rosa», de Martí, escucho la voz emocionada de Lismay Dapoza, una niña de solo 4 años. No he podido olvidar nunca esa interpretación. Ninguna otra me ha complacido más.</p>
<p>He vuelto a salirme del tema. Gracias, Lismay, por tu poema de Martí.<br />
Cuba es una viuda triste.</p>
<p>Cuando los muchachos del 27 de noviembre leían su poema “Dos Patrias”, la prensa del régimen dijo que era una «actitud provocadora», y tenía razón.</p>
<p>Nada más subversivo que leer a Martí hoy en Cuba. Recuerdo cuando yo mismo leía “Dos Patrias” para comenzar La Nave de los Locos. [4] Era mi mejor modo de ser subversivo.</p>
<p>Martí fue un exiliado, infiel a su madre patria, infiel a algún amigo, al amor. Un exiliado de sí mismo.<br />
Pero no es ese el Martí que me enseñaron en la escuela.</p>
<p><center><iframe style="border: none; overflow: hidden;" src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fosvaldo.gallardogonzalez%2Fposts%2Fpfbid02X5ioCCyVRopXupEg3WEcxd9YLHP9pKcjVm2hWHCrm8nFu3Q9dUePKiLwv9LZ6Mkgl&amp;show_text=true&amp;width=500" width="500" height="516" frameborder="0" scrolling="no" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></center>Mi papá no me llevó a la casa de Martí en mi primer viaje a La Habana, prefirió llevarme al Teatro Tacón, a ver el “Tosca”. Martí posiblemente hubiera hecho lo mismo. No olvido el “Adiós a la vida”.</p>
<p>Las páginas perdidas del Diario. La muerte, ¿el suicidio? ¿Inmolación? Intransigencia revolucionaria.</p>
<p>Llevé a Pepe apenas pude a la casita de Martí, me llevé con él al niño que fue mi mejor Martí.<br />
Elsa Estrada, mi maestra de preescolar, me regaló “La edad de oro”.<br />
“Martí, debe ser terrible / soportar cada día / tanta cita difusa, / tanta literatura”, el controvertido Nicolás tan confundido en algunas cosas, y con tanta claridad para otras.</p>
<p>Sin embargo, a otro poeta, le agradezco el arrebato idílico:<br />
<em>Es, aunque parezca exagerado, el Adán y el Moisés de nuestra estirpe sobre la tierra. Lo que va dicho puede parecer un canto sacro, otro modo de separarlo; pero no lo es, porque de lo que se trata no es de achicarlo, sino de engrandecernos. No les somos fieles cuando lo mermamos para poderlo abarcar con nuestra mirada, comida por el tráfago diario, sino cuando aguzamos los ojos, viendo como él veía. José Martí estuvo entre nosotros, hundido hasta la médula en nuestros asuntos; pero supo, ademán poco usual, cerrar su destino como un círculo, y en eso, hay que reconocerlo, no tuvo ni tiene entre nosotros parigual. Hacia él ascendemos, no descendemos. Todo cuanto de él salió, palabra o acto, produce la sensación de que va camino al cielo. [5]</em></p>
<p>Como hemos hecho daño en tu nombre. La religión martiana debe incluir este precepto, no tomarás el nombre de Martí en vano. Mea Culpa.</p>
<p>&#8212;&#8212;</p>
<p><em>[1] Si no incluyo cita, es que lo hago de memoria, y quizás haya algún error, pero así lo recuerdo y como se trata de una construcción personal, así lo asumo.</em></p>
<p><em>[2] “Testimonio del odio”, texto de mi autoría.</em></p>
<p><em>[3] Dr. Antonio de la Cova: “José Martí y la paternidad de María Mantilla”.</em></p>
<p><em>https://www.latinamericanstudies.org/maria_mantilla.htm</em></p>
<p><em>[4] Tertulia de poesía que conduje en Cuba por casi tres lustros.</em></p>
<p><em>[5] Roberto Manzano: “Mito y texto en José Marti”. Premio Emilio Ballagas, Camagüey, 1995. https://www.elcamaguey.org/mito-y-texto-de-jose-marti</em></p>
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