Cubanos rechazan vandalismo de feministas mexicanas contra estatua de José Martí
Una imagen del vandalismo de feministas mexicanas contra una estatua de José Martí, circula en redes sociales desde el 8 de marzo pasado.
La conocida escultura del prócer cubano en Ciudad de México fue vandalizada por varias feministas, justamente el Día Internacional de la Mujer.
#8M2021 💜💚¡Tomamos las calles porque también son nuestras!
Salimos por todaes📢💥#FuimosTodas#SomosTodas pic.twitter.com/ugRahoXtI1— Luchadoras (@LuchadorasMX) March 8, 2021
La agresión a monumentos o «iconoclasia» es una de las maneras más recurrentes del colectivo para manifestarse contra una presunta estructura patriarcal que oprime a las féminas, y en esta ocasión la figura del Apóstol de la independencia cubana fue blanco de esa práctica.
La imagen de marras fue divulgada por el perfil de Twitter del grupo feminista LuchadorasMX, con el mensaje «¡Tomamos las calles porque también son nuestras!», y en las redes sociales el rechazo no se hizo esperar.
La periodista cubana en el exilio, Yoaxis Marcheco, manifestó su indignación a través Facebook: «Una estatua de José Martí en México ultrajada por f3minazis. Qué vergüenza dan estas subnormales, con esas fachas y esas mentes retorcidas».
En ese mismo post, la reportera Yaiset Rodríguez escribió que quizá las involucradas no distiguen «entre el pie derecho y el izquierdo. A lo mejor ni saben a quién y ultrajan, y pasan ensuciando todo por el camino».
A continuación la luchadora anticastrista Kata Mojena ironizó: «estas de ahora son las que nos van a liberar del yugo opresor masculino, así que probablemente no tengamos próceras tampoco».
El activista por los Derechos Humanos Pedro Campos calificó el vandalismo contra la memoria de Martí como una muestra de barbarie fascista.
En su perfil de Facebook, el conocido realizador audiovisual, Víctor Alfonso Cedeño, llamó la atención sobre la agresión.
El intelectual residente en La Habana expresó que para instrumentar a una masa sólo hacen falta argumentos muy simples y comparó a las feministas responsables del agravio con quienes cometen los actos de repudio en la isla bajo mandato del socialismo.
«Mi afecto a las mujeres que no se sienten representadas por semejante catarsis colectiva y sin embargo son capaces de ubicar en tiempo y espacio a cualquiera, mujeres que se aprecian y que aprecian, mujeres que tengo el gusto de conocer», concluyó.
Violencia extendida
Las movilizaciones feministas en México, que reclaman el fin de la violencia contra la mujer se caracterizan por un importante componente violento, que incluye destrucción de la propiedad pública y de la privada, perteneciente en muchos casos a otras mujeres.
También es común que las manifestantes agredan verbal y físicamente a mujeres oficiales de las fuerzas de orden público presentes en las calles y parques.
De hecho, este 8 de marzo se viralizó el post de la oficial de la policía mexicana Ana Nidlaw, quien se refirió a las agresiones sufridas por ella y sus compañeras a manos de manifestantes feministas.
«Después de un día difícil y estresante…Seguimos #feministasnomerepresentan -comenzó el mensaje. Tú qué me pegaste con martillos… Y me aventaste lo que encontraste a tu paso… tú qué quitaste escudos y arrastraste a compañeras… Tú que quemaste y rompiste sin importar nada #NoMeRepresentas».
¿ES JUSTO?».
El año pasado una fotógrafa del periódico El Universal sufrió quemaduras después que una feminista lanzara un coctel molotov en el centro de la Ciudad de México.
Los disturbios generados por las feministas derivan muchas veces en la detención preventiva de manifestantes.
Incluso, LuchadorasMX reconoció que en la ciudad mexicana de Aguascalientes fueron detenidas varias manifestantes, y posteó que «si se imputan cargos contra manifestantes detenidas tras la marcha de #8M2021» y las fuerzas del orden usaran el derecho penal contra ellas «es criminalizar nuestra protesta #ViolenciaInstitucionalMachista».
Además de las escenas protagonizadas por feministas mexicanas contra la estatua de José Martí, en otros lugares de Latinoamérica, como Colombia, también se vieron manifestaciones violentas.
Hasta el momento ningún colectivo feminista cubano ha pronunciado su parecer sobre el vandalismo contra la estatua de José Martí.

