La errata de Juventud Rebelde que enfureció a Fidel Castro (+fotos)
Sucedió en el año 2010, cuando una errata de Juventud Rebelde enfureció al dictador Fidel Castro, a tal punto que hizo despedir y castigar a varios responsables de semejante lapsus.
El diario oficialista publicó en su cartelera de 14 de marzo la continuación de una serie que narra los intentos de atentados contra Castro, titulada “El que debe vivir”, pero lo hizo de otra forma.


Aquella producción audiovisual de ocho capítulos comenzó a emitirse en la pequeña pantalla en el mes de marzo de 2010 y reseñaba algunos de los “638 intentos de asesinato” contra el “Máximo Líder”.
La errata de Juventud Rebelde fue una bomba para lectores y periodistas, alarmados por este tipo de errores que no suelen ser muy frecuentes en la Isla, donde persiste la censura y el férreo control de cada letra que se imprime.
Hace poco, el diario oficialista Granma publicó una errata en plena portada que, según entendidos, pudo ser la gota que llenó la copa para destituir al director del órgano del Partido Comunista.
#Cuba Una errata en la portada de #Granma, que afecta al nombre de Raúl Castro, podría ser la gota que llenó la copa para destituir al director del órgano del Partido Comunista. "Por menos que eso Stalin lo manda al Gulag", sentencia un corresponsal… https://t.co/CaXUBvTgMs pic.twitter.com/4MUB4TIu0A
— Yoani Sánchez (@yoanisanchez) November 10, 2017
Juventud Rebelde se “comió el millo” con este lapsus escrito que tergiversó el nombre de la serie en cuestión y, en vez de poner “El que debe vivir”, salió impreso “El que debe morir”.
Diversos medios se hicieron eco de la errata de Juventud Rebelde, entre ellos el suplemento humorístico Guamá que habló sobre una posible “rectificación”.

El blog “Palabras en el vacío”, comentó a propósito de la errata de Juventud Rebelde que “los dictadores comunistas no se mueren como se muere la gente, es decir, cuando fallecen.”
“Un dictador comunista, mientras sea humano, se morirá cuando lo establezca el Partido, el día y la hora que el Comité Central lo decida, según se acuerde en el Consejo de Estado reunido especialmente para ello.”
Esta errata de Juventud Rebelde pasará a la historia como uno de tantos ejemplos de sutil rebeldía por parte de diseñadores, linotipistas, periodistas y directivos, amordazados por políticas editoriales totalitarias.


