El cubano José Antonio Jiménez, acusado de asesinato en 1992, debe ser ejecutado este jueves por inyección letal, confirman varios medios locales.
Jiménez lleva 16 años en en el corredor de la muerte por el asesinato a cuchilladas de Phyllis Minas en 1992.
La víctima era empleada de los tribunales de Miami-Dade y de acuerdo con informes policiales, el cubano la golpeó y apuñaló varias veces.
El hispano fue sorprendido robando en la vivienda de Phyllis Minas. Después de cometer el crimen se escapó por el balcón de la vivienda.
La mujer de 63 años murió minutos después por las varias heridas de arma blanca, mientras el cubano José Antonio Jiménez era apresado, acusado de un asesinato horrible y despiadado.
De última hora, conocimos por Cibercuba que la ejecución de Jiménez podría ser revertida y que los abogados presentaron el lunes en la Corte Suprema de la Florida una petición de suspensión de la condena.
El argumento del cuerpo legal se basa en la Enmienda 11 la cual permite que las revisiones de leyes penales afecten las sentencias de delitos mayores.
Con esta nueva normativa, los jurados deben encontrar por “unanimidad” -mínimo- un factor que justifique la sentencia de muerte, dice Cibercuba.
Varias fuentes consultadas por Cuba Trendings reseñan que el acusado era adicto a las drogas y que el jurado que lo juzgó no mostró misericordia debido al salvaje asesinato que cometió, con ocho puñaladas a la mujer, una de ellas en el corazón.
Jiménez, de 54 años, también fue hallado culpable en 1994, estando ya en prisión, del homicidio y robo de otra mujer, Marie Debas, en 1990.
La ejecución con inyección letal se había programado para agosto pasado, pero fue detenida temporalmente por la Corte Suprema de Florida, en un proceso que ya fue levantado.
Según El Nuevo Herald desde el año 1976 se han ejecutado en Florida a 96 reos, según el Departamento de Correccionales de Florida.