Durante la exitosa reunión de activistas exiliados con el embajador estadounidense Mike Hammer en Madrid, circularon fotos del cubano Yoelkis Torres entre los presentes.
Incluso, según posts en redes sociales, fue parte del “equipo de organización del encuentro con el Sr. Mike Hammer en Madrid”.
El nombre de Torres se dio a conocer mediáticamente luego de que firmara en 2019, junto al activista LGBT Yadiel Cepero, una carta dirigida al Partido Comunista de Cuba (PCC) en Matanzas, para censurar a un grupo de artes escénicas Los Parchís por, entre otras cosas, manifestar su fe evangélica y recurrir a “críticas a la realidad económica que vive el país”.
Además, en la misiva Torres y Cepero se quejaron de que los artistas cristianos conformaban un movimiento político “que disputa el proyecto socialista cubano, en tanto pretende la restauración del capitalismo desde una matriz neoliberal, misógina, patriarcal y desconocedora de los derechos humanos”.
La censura de Torres y el PCC contra un grupo teatral matancero
En agosto de 2019 el blog disidente Religión en Revolución informó que en la oficina del PCC en Matanzas, Cepero y Torres solicitaron reunirse con Boris Luis Guerrero, Jefe del Departamento Ideológico del PCC Provincial, quien los recibió.
“Los ideólogos del PCC son frecuentemente reconocidos como los principales censores en el país. De manera que la idea de entrevistarse directamente con Guerrero revela la voluntad expresa de censurar”, dijo al blog una fuente de la televisión local que pidió anonimato por represalias en su trabajo.
Aunque Guerrero dijo a los autores que la misiva era mejor dirigirla al Departamento de Cultura Provincial, ambos insistieron en que Cuba vive un “auge del movimiento fundamentalista cristiano” y que se habían reunido “con el diputado de la Asamblea Nacional Cuba Oden Marichal”, líder del oficialista Consejo de Iglesias de Cuba.
Tras la reunión, el comisario político comunicó a Torres y Cepero “que debían tener ‘confianza plena en el PCC’, que el asunto sería tratado y habría una respuesta”.
Finalmente, lograron cancelar el contrato de Los Parchís con el Centro de la Música Rafael Somavilla. “Esto deja en la calle y sin ingresos a las personas que trabajan arduamente en el proyecto. Yo creo que quienes redactaron la carta no pensaron en las familias y las personas involucradas”, dijo a Religión en Revolución un funcionario local.
Diario de Cuba reportó que, a tono con el discurso castrista, Torres y Cepero criticaban la fundación de la independiente Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas, que organizó iglesias al margen del Estado; algo que achacaban a la teoría conspirativa de “la aprobación de millonarios fondos del Gobierno de EEUU para alentar acciones similares».
La petición de censura de Los Parchis fue apoyada por una serie de activistas de izquierda que se autodenominaban independientes, como puede verse hasta hoy en grupos de redes sociales.
Lidia Romero Moreno calificó como “muy fundamentada la petición”; Marta María Ramírez advirtió que “hay que entrenar a funcionarios públicos sobre procedimientos ciudadanos”; y Adiel González Maimó calificó de un “10” el acto de censura contra sus conciudadanos.
AfroAtenas y el apoyo a políticas del régimen
La fundación de AfroAtenas, según dijo en una entrevista al periódico izquierdista ElDiario.es, tuvo su origen en su adolescencia, al acercarse a las religiones afrocubanas.
Ahí “hubo un paso que tuve que dar, una especie de sesión en la que te descubren tu ser más íntimo y te revelan lo que los orishas tienen preparado para ti”, dijo.
“Nuestra propuesta en un inicio era religiosa, enfocada en el estudio de aquellas religiones cubanas de origen africano como patrimonio cultural inmaterial. Todos éramos de la comunidad LGTBIQ+ e iniciados en esta práctica”.
En los años 2013, 2017, 2018, 2019, 2021, 2022 el proyecto AfroAtenas fue premiado en el sistema estatal de reconocimientos por el Instituto Cubano de Investigación para la Cultura Juan Marinello, clave en la propaganda hacia grupos académicos extranjeros.
En 2015 y 2016 creó “articulaciones claves” con la oficialista Asociación Hermanos Saíz.
En 2017 la Dirección Provincial de Cultura de Matanzas, adscrita al Ministerio de Cultura castrista, otorgó al proyecto la categoría de “Centro de Gestión para el Desarrollo de la Cultura” y subsidió con fondos estatales tres plazas para el grupo gestor.
Ya como asalariado del Estado, Torres articuló a AfroAtenas con fondos de embajadas, y organizaciones como los procastristas Centro Oscar Arnulfo Romero y el Cabildo Quisicuaba.
Además, el régimen le permitía acceder a más de una docena de escuelas, como consta en su web, algo prohibido a organizaciones de la sociedad civil en la isla.
Desde 2018 el matancero y AfroAtenas apoyaron la Constitución, cuya asamblea redactora presidió Raúl Castro, bajo la premisa de que “incluía derechos” LGBT.
Luego del contundente rechazo de la sociedad civil a la ideología de género y a la Carta Magna, se reorganizó en favor de otra política totalitaria, el Código de Familia “alrededor de varios eslóganes: Todos los derechos para todas las personas; Ahora sí; Un código inclusivo”, dijo Torres a La Joven Cuba, web conectada a la policía política.
En España, apadrinado por Amnistía Internacional y “dinamizador comunitario”
A inicios de 2024 Torres salió de Cuba, hacia España; y desde su llegada ha intentado cambiar su perfil político por uno más frontal contra la dictadura, certificándose como “Líder para una Sociedad Libre” y presentándose como “dinamizador comunitario”.
Ese año logró que la ONG Amnistía Internacional le invitara a una gira por ciudades de Extremadura para hablar, sobre “la situación de su país en relación con los derechos humanos”. También ha sido ponente en la sede de la organización en la capital española.
En esa gira le llamó la atención: “el desconocimiento de la juventud española sobre las violencias del mundo, los derechos sexuales y reproductivos, los derechos humanos, y el ejercicio ciudadano. Estamos creando personas muy manipulables.”
Torres se atribuye que “promovió la marcha del 11 de mayo de 2019”, y afirmó su activismo alrededor del nuevo Código de “las Familias” y “la nueva Constitución de la República de Cuba los derechos de todas las personas, específicamente los de las personas LGTBIQ+”.