Recuerdan al predicador que recorría las calles de Camagüey anunciando “Cristo viene pronto”: «Lo llevaron preso varias veces, pero nunca pudieron callarlo»
Cubanos recordaron en redes sociales a Francisco, un conocido predicador cristiano que durante años recorrió las calles de Camagüey, muchas veces en bicicleta, compartiendo la palabra de Dios y repitiendo un mensaje que terminó convirtiéndose en su sello personal: “Cristo viene pronto”.
Los testimonios sobre Francisco volvieron a circular después de que se difundiera un post en Facebook en el que se mencionó al predicador.
En ese sentido, el pastor cubano Osniell González compartió en la publicación recuerdos personales del evangelista, a quien conoció de cerca y describió como un hombre incansable en su misión de predicar.
“Para muchos era ‘el hombre de CRISTO VIENE PRONTO’. Para mí fue mucho más”, escribió González.
El pastor explicó que Francisco perteneció al Templo Aleluya y también formó parte de la congregación que dirigió en el Reparto La Esperanza. Su relación, según contó, trascendió los espacios religiosos.
“Comíamos juntos, cuidaba el templo por las noches y mis hijos le llamaban ‘Tío Francisco’”, recordó.
Recorrió Camagüey predicando su fe
Según González, Francisco convirtió las calles camagüeyanas en el principal escenario de su labor evangelizadora. Caminó o utilizó su bicicleta para llevar el mensaje cristiano a distintos puntos de la ciudad.
“Fue incansable. En bicicleta o a pie predicó por todo Camagüey. Lo llevaron preso varias veces, pero nunca pudieron callarlo”, afirmó el pastor.
El testimonio también dejó constancia de las dificultades que enfrentó por expresar públicamente sus creencias, aunque González no precisó las fechas, circunstancias ni autoridades responsables de esos arrestos.
Otros camagüeyanos coincidieron en recordar la perseverancia del predicador. Rubén Cervantes Rodríguez aseguró que solía verlo desplazarse en bicicleta mientras hablaba de Dios, pese a las burlas e insultos que recibió de algunas personas.
“Nunca permitió que las críticas apagaran su ánimo ni que las palabras de los demás lo apartaran de su propósito”, escribió Cervantes.
Yamigle Manzano también destacó esa característica: “Nunca hizo caso a las ofensas de las personas; su amor a Dios era inquebrantable”, comentó en redes sociales.
Años después de aquellas jornadas de evangelización, la imagen de Francisco recorriendo Camagüey permanece en la memoria de quienes lo conocieron o simplemente se lo toparon alguna vez por las calles.
Entretanto, el pastor Osniell González resumió su legado con las mismas palabras que identificaron durante años al predicador: “Francisco murió, pero su mensaje sigue vivo: ¡CRISTO VIENE PRONTO!”

