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	<title>laicos cubanos archivos - Cuba Trendings</title>
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	<description>Lo que está pasando</description>
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	<title>laicos cubanos archivos - Cuba Trendings</title>
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		<title>Mensaje firmado por católicos cubanos pide al pueblo que «rompamos las cadenas»</title>
		<link>https://cubatrendings.com/2021/01/24/mensaje-firmado-por-catolicos-cubanos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Kike Perdomo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 Jan 2021 17:25:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libertad Religiosa]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia Católica]]></category>
		<category><![CDATA[iglesia cubana]]></category>
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		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[régimen cubano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>«Rompamos las cadenas, las peores son las que llevamos en la mente y el corazón», dice un mensaje firmado por</p>
<p>La entrada <a href="https://cubatrendings.com/2021/01/24/mensaje-firmado-por-catolicos-cubanos/">Mensaje firmado por católicos cubanos pide al pueblo que «rompamos las cadenas»</a> se publicó primero en <a href="https://cubatrendings.com">Cuba Trendings</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>«Rompamos las cadenas, las peores son las que llevamos en la mente y el corazón»</em>, dice un mensaje firmado por <a href="https://cubatrendings.com/2020/11/12/regimen-silenciar-a-cinco-sacerdotes-cubanos/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">católicos cubanos</a> este domingo.</p>
<p>El texto fue difundido por la plataforma <a href="https://www.facebook.com/pensemosjuntosCuba" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Pensemos Juntos</em></a>, y lo subscribían al momento de publicarse, varios <a href="https://cubatrendings.com/2020/11/12/regimen-silenciar-a-cinco-sacerdotes-cubanos/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">sacerdotes</a>, religiosas y laicos residentes en Cuba.</p>
<p><em>«Optemos por la verdad, y actuemos como hombres y mujeres que ya son libres. La conquista de la libertad en la responsabilidad es una tarea imprescindible para toda persona»</em>, dice el mensaje.</p>
<p>La carta está dirigida al pueblo cubano, pero contiene una contundente crítica al régimen de la Isla, cuyo sistema está en franco deterioro.</p>
<p><em>«Estamos viviendo el colapso de un modelo económico, político y social»,</em> dice la misiva y refuerza la idea de que <em>«Cuba necesita cambios políticos»</em> de manera urgente.</p>
<p>El mensaje sale a la luz justo cuando se cumplen 23 años de la <a href="https://cubatrendings.com/2018/01/26/estribillo-a-juan-pablo-ii/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Misa presidida por Juan Pablo II</a>, en <a href="https://cubatrendings.com/2021/01/21/aparatoso-accidente-en-la-calle-calvario/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Santiago de Cuba</a>, el 24 de enero de 1998.</p>
<blockquote><p>«Asistimos en este momento a medidas extremas. Las tiendas en MLC y el llamado ordenamiento económico amargan aún más la cotidianidad de este pueblo. Su trabajo no le permite el acceso a comprar dignamente lo que necesita. Vive acosado por un grave desabastecimiento, por precios prácticamente inalcanzables, y por tener que pagar en una moneda extranjera que con su esfuerzo no puede ganar. Esta situación lacera el valor del trabajo y con él, la mismísima dignidad humana. Depender de lo que otros manden del fruto de su trabajo, nos coloca inevitablemente en una situación de mendicidad.»</p></blockquote>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="7jCvRv2heH"><p><a href="https://cubatrendings.com/2018/01/26/estribillo-a-juan-pablo-ii/">“El Papa se queda en Camagüey”, el estribillo a Juan Pablo II que se escuchó en 1998 (+videos)</a></p></blockquote>
<p><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="&#171;“El Papa se queda en Camagüey”, el estribillo a Juan Pablo II que se escuchó en 1998 (+videos)&#187; &#8212; Cuba Trendings" src="https://cubatrendings.com/2018/01/26/estribillo-a-juan-pablo-ii/embed/#?secret=7jCvRv2heH" data-secret="7jCvRv2heH" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>El mensaje firmado por un grupo de católicos cubanos hace referencia a la Carta Pastoral «El Amor todo lo espera», y a la necesidad de cambios políticos en la Isla.</p>
<p><em>«Con esta intuición de los obispos cubanos, hoy son muchos los que se comprometen por un cambio pacífico y, lamentablemente, reciben la represión por respuesta»</em>, añade.</p>
<p>También menciona una «generalización de la corrupción» y la crisis que viven hoy la familia y el sistema educativo cubano, «potencia» según el régimen castrista.</p>
<p><em>«Escuchemos nuestra conciencia y empujemos con cada palabra y con cada acción en la dirección correcta de la historia, en la dirección de la libertad de esa Cuba nueva y feliz que ha comenzado a ser realidad en nosotros.»</em></p>
<p>El mensaje parte del Libro del Éxodo: <em>«He visto la aflicción de mi pueblo… He oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo… Ponte en camino que yo te envío».</em></p>
<p>Compartimos el texto íntegro a continuación:</p>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><strong><em>HE VISTO LA AFLICCIÓN DE MI PUEBLO</em></strong></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>En honor de nuestra Madre y Patrona, Reina de Cuba, Madre de la Caridad</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>1. Hermanos cubanos:</em></div>
<div dir="auto"><em>Como creyentes en Dios, sacerdotes, consagrados, laicos, como hombres y mujeres de buena voluntad, como cubanos que amamos a nuestra patria y que soñamos un futuro luminoso para ella, enviamos este mensaje, nacido del amor.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Convencidos de que, como nos enseñó el Padre Félix Varela, «no hay Patria sin virtud, ni virtud con impiedad» y que el bien y la paz solo son posibles en la conjugación de la justicia, la misericordia y la verdad.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Deseando, como José Martí, una República donde se rinda culto a la dignidad plena de todo hombre y mujer, independientemente de sus pensamientos, de sus posturas e incluso de sus pecados personales.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Siendo coherentes con nuestra conciencia, que no nos permite permanecer callados de frente a la construcción del presente y del futuro de nuestra nación; porque no queremos ser «personas que se lavan las manos como el gobernador romano y dejan correr el agua de la historia sin comprometerse» [1].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>En comunión con el magisterio de los Obispos Católicos de Cuba que, en el número 13 de su reciente mensaje navideño, nos invitan a «que no tengamos que esperar a que nos den desde arriba lo que debemos y podemos construir nosotros mismos desde abajo».</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Bajo la inspiración del esclarecedor mensaje de San Juan Pablo II, que hace veintitrés años nos urgió a «ser protagonistas de nuestra propia historia personal y nacional» [2].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Queremos dar voz a nuestros pensamientos y sentimientos: alegrías y tristezas, frustraciones e ilusiones… sabiendo que no son sólo nuestros sino de una gran parte de nuestro pueblo cubano en cada una de las orillas donde palpita el corazón de Cuba, porque somos una única nación en la isla y en la diáspora. «El cubano sufre, vive y espera aquí y también sufre, vive y espera allá afuera» [3].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em><br />
<strong>2. He escuchado el lamento de mi pueblo [4]</strong></em></div>
<div dir="auto"><em>La Palabra de Dios es luz para lo que vive nuestra patria hoy.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>En el libro del Éxodo, la Biblia nos relata la historia de Moisés, el hombre al cual Dios se manifiesta con la intención de liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto, y al cual le dice: «He visto la aflicción de mi pueblo (…) He oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo (…) Ponte en camino que yo te envío»[5].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Dios ve, escucha y siente con su corazón de Padre lo que vive su pueblo, no le pasan desapercibidos sus tristezas, sus angustias y su clamor. Pero Dios no se detiene en una constatación estéril, sino que expresa su compasión como compromiso.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Sin embargo, la liberación no es obra solo de Dios, o de Moisés; es obra también de un pueblo que se une en torno a la fe y al ansia de libertad. El pueblo tiene que co-implicarse, ponerse en camino, y aprender a vivir en libertad a través de un inmenso desierto que le supone numerosas renuncias, la tentación de preferir ciertas comodidades a la libertad, pensar que el esfuerzo ha sido inútil y de que nunca alcanzarán el futuro que tanto ansían.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto">
<p><em>Estamos persuadidos de que este texto habla al corazón de nuestra realidad presente. Dios lo conoce todo, nada escapa de su mano. El presente y el futuro de Cuba también están en sus manos. Pero Dios trabaja con nosotros, y nos pide, como a Moisés, actuar nuestra parte de responsabilidad y libertad. Decía San Agustín: «El Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti».</em></p>
<p><strong><em>3. He visto…, he oído…, conozco… [6]</em></strong></p>
</div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Soñar a Cuba y continuar construyendo nuestra sociedad es posible, solamente, si partimos de su realidad. La contemplamos con inmenso amor, como lo hace un hijo con su madre; y también con mirada crítica, como lo hace un hijo adulto que ha renunciado a permanecer como un eterno inmaduro. Ponemos aquí nuestra visión sintética, pues los fenómenos sociales son siempre complejos.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>La sociedad cubana es diversa y heterogénea.</em></div>
<div dir="auto"><em>No existe ya aquella pretendida y a la vez artificial uniformidad social. En Cuba coexisten diversos estratos sociales y económicos. La presencia de clases sociales y el progresivo ahondamiento de sus diferencias es una realidad palpable y especialmente dolorosa cuando los más pobres sufren los embates de medidas económicas que los dejan desamparados.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Cuba también es diversa desde el punto de vista político e ideológico. Hay un sector afín a la ideología oficial que sustenta el Estado, y también hay numerosos sectores en la sociedad civil con otras orientaciones ideológicas que, aunque no son reconocidas oficialmente, están presentes, algunas de ellas con organización, y ejercen un influjo real en la sociedad.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>El acceso a internet y a las redes sociales, aunque limitado y monitoreado, ha roto la barrera estatal que contenía e incluso impedía el flujo de información y la capacidad del ciudadano común para generarla. Precisamente este creciente fenómeno de comunicación social manifiesta que existe una diferencia entre la opinión pública y la opinión oficialmente publicada. Hay una realidad que no se publica, negándola en nombre de la ideología.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Estamos viviendo el colapso de un modelo económico, político y social.</em></div>
<div dir="auto"><em>Aunque previsible por fundamentarse en una filosofía que ignora la verdad sobre lo que da sentido pleno al ser humano, el sistema económico, político y social que define los destinos de Cuba desde 1959, ha sido incapaz de evolucionar. Han sido muchas las propuestas para reactivarlo, una especie de cadena interminable de promesas incumplidas de “ahora sí”. A este propósito ya los obispos cubanos alertaban en la carta pastoral «El amor todo lo espera» del año 1993: «Más que medidas coyunturales de emergencia, se hace imprescindible un proyecto económico de contornos definidos, capaz de inspirar y movilizar las energías de todo el pueblo».</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>La continua promesa incumplida ha llevado a un cansancio y a un escepticismo que cae como una densa nube sobre el cubano de a pie. Éste, a menudo, siente que se hunde en el desaliento por vivir en un país cuyo futuro feliz se aleja, como el horizonte, con cada paso.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Asistimos en este momento a medidas extremas. Las tiendas en MLC y el llamado ordenamiento económico amargan aún más la cotidianidad de este pueblo. Su trabajo no le permite el acceso a comprar dignamente lo que necesita. Vive acosado por un grave desabastecimiento, por precios prácticamente inalcanzables, y por tener que pagar en una moneda extranjera que con su esfuerzo no puede ganar. Esta situación lacera el valor del trabajo y con él, la mismísima dignidad humana. Depender de lo que otros manden del fruto de su trabajo, nos coloca inevitablemente en una situación de mendicidad.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>No se puede desligar lo económico de lo político. Como ya lo advertía «El amor todo lo espera» en su número 46, Cuba necesita cambios políticos. Con esta intuición de los obispos cubanos, hoy son muchos los que se comprometen por un cambio pacífico y, lamentablemente, reciben la represión por respuesta. Empeñarse en superar la precariedad y llevar a Cuba a un futuro digno, tiene que pasar por el reconocimiento de la realidad y por la escucha de aquellos que con buena voluntad ofrecen alternativas. La política necesita escuchar a la realidad y partir de ella, de lo contrario se convierte en ideología. Es un absurdo con terribles consecuencias sacrificar la realidad en el altar de una ideología.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>La generalización de la corrupción.</em></div>
<div dir="auto"><em>La doble moral y la mentira se han convertido en elementos cada vez más habituales de nuestra cotidianidad. La falta de libertad de pensamiento y la censura estimulan la incoherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace. Por otra parte, la casi imposibilidad de vivir sin incurrir en ilegalidades, hace del «mercado negro» un aliado indispensable de la subsistencia y un ámbito dominado por el robo, el soborno y hasta el chantaje. El ambiente de «sálvese quien pueda», donde todo vale, muestra una corrupción que permea prácticamente todos los estratos sociales.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>A esto se suma la sensación de que continuamente estamos siendo espiados, de que podemos «caer en desgracia». Esta sensación, confirmada por la delación de la que, como víctimas o testigos, todos tenemos experiencia, siembra la duda, mata la confianza e impide la unidad que, como pueblo, tanto necesitamos. A veces hasta sin culpa alguna, la persona se siente temerosa debido al «excesivo control de los órganos de Seguridad del Estado que llega a veces, incluso, hasta la vida estrictamente privada de las personas. Así se explica ese miedo que no se sabe bien a qué cosa es, pero se siente, como inducido bajo un velo de inasibilidad»7.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>La misma voz oficial del Estado ha reconocido la necesidad de rescatar valores, pero no basta decirlo ni amenazar con castigos severos, se necesita poner remedio en las causas, en el origen mismo de la corrupción. Este «poner remedio a la corrupción» pasa, necesariamente, por proteger a la familia y renovar el sistema educativo.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>La crisis de la familia: una herida en el alma de Cuba.</em></div>
<div dir="auto"><em>El ambiente que vivimos incide directamente en la familia cubana. Muchos hogares se desestructuran por la separación que implican la emigración y las misiones. Frecuentemente, la única vía para mejorar la calidad de vida, tiene como consecuencia la separación de sus miembros.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>La frustración económica y la lucha cotidiana y fatigosa por la existencia provocan la pérdida del horizonte moral. La familia cubana, centrada en la sobrevivencia, corre el peligro de cerrarse a la vida. No pocas veces, el anuncio de un hijo, que debería ser un motivo de esperanza y alegría, se convierte en causa de incertidumbre y preocupación, y termina en el aborto.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>En el otro extremo del ciclo familiar, los ancianos, tantas veces solos, carecen de una economía que los sustente, a pesar del aumento de las pensiones, además de la ausencia de medicamentos imprescindibles y del necesario afecto.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Es justo reconocer que incluso en medio de la crisis, el pueblo cubano valora la familia y trata de crear caminos de felicidad.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Crisis del sistema educativo.</em></div>
<div dir="auto"><em>Aunque el pueblo cubano es alfabetizado, el sistema de educación está en crisis. La subordinación de los intereses educativos al sistema político-ideológico, provoca que el nivel académico haya bajado drásticamente en los últimos decenios. Este sometimiento de la educación a la política explica la mutilación del pensamiento crítico, la imposición de un esquema único de reflexión en el que pocos creen, la precariedad de medios y de personas competentes, la no apertura oficial a otras formas de educación, que se apruebe a estudiantes por conveniencia y que se hostigue y hasta se excluya del sistema de educación superior a aquellos cuyo modo de pensar es distinto al oficialismo.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em><br />
<strong>4. El clamor de mi pueblo.</strong></em></div>
<div dir="auto"><em>Vivimos un momento crítico de nuestra historia nacional. Los ensayos oficiales de respuesta revelan que la crisis implica a la estructura misma del sistema, lo cual se ha manifestado de un modo evidente en la negativa a sostener un diálogo abierto y transparente, promoviendo la violencia verbal, psicológica y física, en lugar de buscar un debate realista e inclusivo que exponga las diversas propuestas y conduzca a soluciones evaluables.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Necesitamos superar el autoritarismo, de manera que se evite «la tentación de apelar al derecho de la fuerza más que a la fuerza del derecho» [8] y todos los hijos de esta tierra podamos sentarnos, en igualdad de condiciones, en la mesa de un diálogo nacional, pues Cuba es de todos y para todos los cubanos. No es ético adjetivar la Patria y conceder carta de ciudadanía a unos pocos privilegiados miembros de un partido.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Como ya expresaron los obispos cubanos en su mensaje [9] a propósito de la última reforma constitucional: «Lo absoluto de tal afirmación [sólo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena] que aparece en el texto constitucional excluye el ejercicio efectivo del derecho a la pluralidad de pensamiento acerca del hombre y del ordenamiento de la sociedad (…) cabe recordar la frase de José Martí: Una constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos» [10]. Tampoco es ético y sí «muy discutible el valor del castigo para humanizar, sobre todo cuando este rigor se ejerce en el ámbito de la simple expresión de las convicciones políticas de los ciudadanos»[11].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto">
<p><em>Volviendo al relato bíblico, cuando Dios libera a su pueblo bajo la guía de Moisés, no habla contra los egipcios (los opresores). Ellos, si no se hubiesen obstinado en su maldad, haciéndose esclavos del sistema que habían construido, hubieran podido escuchar también la voz del Padre, porque él «no quiere la muerte del pecador sino que se convierta de su mala vida»[12]. Pero el Faraón persiste en la injusticia y el atropello del pueblo. Aun fingiendo escuchar a Moisés, no cumple el pacto y falta reiteradamente a su palabra, y esto le atrae la ruina y la muerte. De este modo el Faraón y sus ministros, que creen perseguir al pueblo mientras escapa de la esclavitud, quedan atrapados por su propia persecución. Es el drama de la libertad humana cuando se autoerige en dios y termina rendida al pecado. Como dice el Salmo 33: «La maldad da muerte al malvado»[13].</em></p>
<p><strong><em>5. Ponte en camino que te envío [14]</em></strong></p>
</div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>El pueblo cubano, aunque lentamente, ha ido superando y desaprendiendo la indefensión. Es un importantísimo camino de empoderamiento y de recuperación de la autoestima social. Es importante que lleguemos a sentirnos más fuertes, que nos convenzamos de que podemos actuar y vivir sin dejarnos paralizar por el miedo, de modo que logremos expresarnos libremente, buscar el bien y la justicia conservando la paz, y ser críticos de nuestra realidad, porque, de hecho, es un deber de todos aportar a la construcción de una Cuba nueva.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Para los creyentes existe un compromiso político-económico-social que brota de la fe, ésta nos lanza al mundo a transformarlo, a humanizarlo según la imagen del hombre pleno que hemos contemplado en Cristo. Como nos dijo Benedicto XVI: «El derecho a la libertad religiosa (…) legitima que los creyentes ofrezcan una contribución a la edificación de la sociedad. Su refuerzo consolida la convivencia, alimenta la esperanza en un mundo mejor, crea condiciones propicias para la paz y el desarrollo armónico, al mismo tiempo que establece bases firmes para afianzar los derechos de las generaciones futuras» [15].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Con el Papa Francisco estamos convencidos de la necesidad de «conversar desde la verdad clara y desnuda (…) ya no hay lugar para diplomacias vacías, para disimulos, para dobles discursos, para ocultamientos, para buenos modales que esconden la realidad»16. En Cuba la democracia no será una realidad mientras la pluralidad y la diversidad de pensamientos no sean aceptadas y respetadas en el proyecto de Nación, sabiendo que la auténtica libertad de la persona «encuentra su plenitud en el ejercicio de la libertad de conciencia, base y fundamento de los otros derechos humanos»[17].</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Los gobiernos existen para el pueblo y por el pueblo. Así como un ciudadano común tiene derechos y deberes, del mismo modo los tiene el Estado. Es hora de superar la falacia de que debemos agradecer lo que son deberes del Estado. Salud, educación, bienestar social, paz civil, ocio y recreación, democracia y libertad de expresión… entre otros, no son regalos sino derechos y el Estado existe para garantizarlos.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Necesitamos con urgencia:</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>– Mejores marcos legales. El hecho de que no existan bufetes de abogados que trabajen con independencia del control del Estado, promueve la impunidad de un sector de la sociedad afín al gobierno, a la vez que pone en peligro cualquier iniciativa políticamente diversa y pacíficamente presentada.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>– El reconocimiento de la plena ciudadanía de los cubanos residentes en el exterior. Significa que estos puedan participar también activamente en la toma de decisiones de la sociedad cubana. Como acontece a todos los ciudadanos de cualquier país democrático, todo cubano debe poder, desde su residencia en el exterior, participar cívicamente en los destinos de su nación.</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>– Entender lo que significa la reconciliación nacional. Como pueblo, tenemos heridas y conflictos no resueltos. Queremos reconciliarnos para vivir bien y en paz, y esto solo será posible reconociendo la existencia de los conflictos y buscando la solución en medio de ellos. «Cuando los conflictos no se resuelven sino que se esconden o se entierran en el pasado, hay silencios que pueden significar volverse cómplices de graves errores y pecados. Pero la verdadera reconciliación no escapa del conflicto sino que se logra en el conflicto, superándolo a través del diálogo y de la negociación transparente, sincera y paciente»18.</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>– Entender la relación entre amor y verdad. Un error común es pensar que la predicación del amor excluye el decir la verdad en su realismo dramático. Jamás será prudencia torcer la verdad o reconocerla solo parcialmente. En la carta encíclica Fratelli Tutti el Papa Francisco nos advierte que: «No se trata de proponer un perdón renunciando a los propios derechos ante un poderoso corrupto, ante un criminal o ante alguien que degrada nuestra dignidad. Estamos llamados a amar a todos, sin excepción, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfigura como ser humano. Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás (…). Quien sufre la injusticia tiene que defender con fuerza sus derechos y los de su familia precisamente porque debe preservar la dignidad que se le ha dado, una dignidad que Dios ama»[19].</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>– Optar por la verdad. Necesitamos vivir la verdad en cada decisión de la vida cotidiana. No colaborar con lo que no creo, no participar de la violencia, los actos de repudio, la delación del hermano. ¿Por qué desfilar cuando no comparto las razones del desfile? ¿Por qué asentir en una reunión cuando no estoy de acuerdo? ¿Por qué callar cuando dentro de mí sé que no están diciendo la verdad? ¿Por qué aplaudir si estoy en desacuerdo? ¿Por qué escuchar a mis miedos y no a mi razón? Vivir en la verdad tiene un precio a veces alto, pero nos hace libres interiormente, más allá de toda coerción externa. Vivir en la mentira es vivir en cadenas y como alecciona el Himno de Bayamo: «En cadenas vivir, es vivir en afrenta y oprobio sumidos».</em></div>
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<blockquote class="twitter-tweet" data-width="550" data-dnt="true">
<p lang="es" dir="ltr">Un grupo de sacerdotes y laicos de la Isla han enviado un mensaje al pueblo cubano, tras cumplirse 23 años de la Misa presidida por Juan Pablo II, en Santiago de <a href="https://twitter.com/hashtag/Cuba?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Cuba</a>. &quot;Estamos viviendo el colapso de un modelo económico, político y social&quot;, dicen los firmantes del texto. <a href="https://t.co/QFmhp6YTFC">pic.twitter.com/QFmhp6YTFC</a></p>
<p>&mdash; Cuba Trendings (@cubatrendings) <a href="https://twitter.com/cubatrendings/status/1353392575399436289?ref_src=twsrc%5Etfw">January 24, 2021</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em><strong>6. Miren que realizo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notan? [20]</strong></em></div>
<div dir="auto"><em>Esta opción fundamental por vivir en la verdad y en la libertad nos descubre nuestro real poder como ciudadanos. Somos un gigante dormido que puede hacer que Cuba cambie, basta despertar. Los que cierran sus ojos ante la aflicción de este pueblo, los que se empeñan en que Cuba no cambie, tienen el poder que le hemos concedido pensando que no podemos hacer nada. Algunos esperan el cambio desde arriba, otros aspiran que llegue una especie de líder mesiánico que arregle todo; sin embargo- ya lo hemos dicho- el cambio empieza por nosotros, por nuestro interior.</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Emprendamos el camino, dejemos de escuchar nuestros miedos, creamos en nuestra fuerza como pueblo. Es importante que nos convenzamos de que sí podemos hacer algo y de que por humilde que parezca, nuestro aporte es poderoso. Reza un proverbio italiano que «si un pequeño hombre en su pequeño mundo, hace una pequeña cosa, el mundo cambia». El primer paso debe ser vaciarnos de odio, porque nada bueno puede construirse sobre el odio. Nuestra primera victoria será «que no tenemos odio en el corazón»[21].</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Vacíos de odio, renunciamos absolutamente a la violencia, a la agresión incluso verbal, a la calumnia, a los métodos de los que hoy son víctimas los que proponen un camino nuevo para Cuba. Son métodos caducos e indignos de esa nueva Cuba que empezamos a construir. Una nueva Cuba debe ser humana y humanizadora de sus ciudadanos. Nuestro camino no tiene nada que ver con el odio y la violencia; y sí con una unidad que no excluye. El cambio bueno y necesario no es posible si permanecemos divididos. Urge deponer intereses particulares y pensar proyectos y destinos comunes.</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Rompamos las cadenas, las peores son las que llevamos en la mente y el corazón. Optemos por la verdad, y actuemos como hombres y mujeres que ya son libres. «La conquista de la libertad en la responsabilidad es una tarea imprescindible para toda persona»[22]. Escuchemos nuestra conciencia y empujemos con cada palabra y con cada acción en la dirección correcta de la historia, en la dirección de la libertad de esa Cuba nueva y feliz que ha comenzado a ser realidad en nosotros.</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em><br />
<strong>7. Epílogo</strong></em></div>
<div dir="auto"><em>Hemos compartido esta reflexión en el respeto y la valoración de aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que en el ejercicio de su libertad han decidido no profesar la fe y que también comparten nuestros deseos de renovación, conscientes de que la realidad nos interpela a todos y de que una Cuba para el bien de todos solo se puede edificar desde el aporte sincero de cada uno.</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>Nosotros, como creyentes, consideramos que es momento, como pueblo, de volver a Dios. Este pueblo, hace muchos años, le dio la espalda a Dios, y cuando un pueblo le da la espalda a Dios, no puede caminar. Como decía San Agustín: «Cuando uno huye de Dios, todo huye de uno». Y nosotros huimos de Dios, y le dimos la bienvenida a los ídolos, a aquellos que nos prometieron un mundo mejor sin Dios, desoyendo también a Martí que advertía que «un pueblo irreligioso morirá, porque nada en él alimenta la virtud»[23]. Sí, es momento, como pueblo, de volver el rostro a Dios, y de volver a escuchar en la zarza ardiente sus esperanzadoras palabras:</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>«He visto la aflicción de mi pueblo… He oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo… Ponte en camino que yo te envío». [24]</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>1 Papa Benedicto XVI, «Homilía en la misa celebrada en La Habana», 28 de marzo de 2012.</em></div>
<div dir="auto"><em>2 Papa Juan Pablo II, «Discurso en la ceremonia de bienvenida en el Aeropuerto Internacional José Martí en La Habana», 21 de enero de 1998. Nro. 2.</em></div>
<div dir="auto"><em>3 Pedro Meurice Estíu, «Discurso de bienvenida a Juan Pablo II», 24 de enero de 1998.</em></div>
<div dir="auto"><em>4 Ex3,7.</em></div>
<div dir="auto"><em>5 Ex 3, 7-8.10.</em></div>
<div dir="auto"><em>6 Cfr. Ex 3, 7-8.</em></div>
<div dir="auto"><em>7 COCC, «Carta Pastoral El Amor todo lo espera», núm. 46.3.</em></div>
<div dir="auto"><em>8 Papa Francisco, «Carta Encíclica Fratelli Tutti», núm. 174.</em></div>
<div dir="auto"><em>9 COCC, «Mensaje de los Obispos Católicos Cubanos en relación con la nueva Constitución de la República de Cuba que será sometida a referendo», 2 de febrero de 2019.</em></div>
<div dir="auto"><em>10 José Martí, «Carta de New York», 23 de mayo de 1882, Obras Completas, Tomo IX, pp. 307 – 308.</em></div>
<div dir="auto"><em>11 COCC, «Carta Pastoral El Amor todo lo espera», núm. 39.</em></div>
<div dir="auto"><em>12 Ez 33, 11.</em></div>
<div dir="auto"><em>13 Salmo 33, 22.</em></div>
<div dir="auto"><em>14 Ex 3, 10.</em></div>
<div dir="auto"><em>15 Papa Benedicto XVI, «Homilía en la misa celebrada en La Habana», 28 de marzo de 2012.</em></div>
<div dir="auto"><em>16 Papa Francisco, «Carta Encíclica Fratelli tutti», núm. 226.</em></div>
<div dir="auto"><em>17 San Juan Pablo II, «Homilía en la misa celebrada en La Habana», 25 de enero de 1998. 18 Papa Francisco, «Carta Encíclica Fratelli tutti», núm. 244.</em></div>
<div dir="auto"><em>19 Papa Francisco, «Carta Encíclica Fratelli tutti», núm. 241.</em></div>
<div dir="auto"><em>20 Is 43, 19.</em></div>
<div dir="auto"><em>21 Oswaldo Payá Sardiñas, «Discurso al recibir el premio Sajarov», 17 de diciembre de 2002.</em></div>
<div dir="auto"><em>22 Juan Pablo II, homilía en la Misa celebrada en La Habana el 25 de enero de 1998, nro. 6</em></div>
<div dir="auto"><em>23 José Martí, «Viajes, crónicas, diarios, juicios», Obras Completas, Tomo XIX, Ed. Ciencias Sociales, 1991, p. 391.</em></div>
<div dir="auto"><em>24 Ex 3, 7-8.10.</em></div>
</div>
<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>En Cuba, a 24 de enero de 2021</em></div>
<div dir="auto"><em>XXIII aniversario de la Misa de San Juan Pablo II por la Patria, en Santiago de Cuba</em></div>
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<div class="o9v6fnle cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x c1et5uql ii04i59q">
<div dir="auto"><em>P. Alberto Reyes Pías, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Rolando Gibert Montes de Oca Valero, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Jorge Luis Pérez Soto, Lav Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Fernando Luis Gálvez Luis, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Castor José Álvarez Devesa, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Jorge Andrés Rubido Rosas, Matanzas</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Roque Nelvis Morales Fonseca, Holguín</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Alberto Martín Sánchez, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Francisco Roque Hernández, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Adrian Martínez Cádiz, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Dagoberto Valdez, Pinar del Río</em></div>
<div dir="auto"><em>Iván Hernández Carrillo, Matanzas</em></div>
<div dir="auto"><em>Manelyn Morales Lazo, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Amable Fortunato Casas Pacheco, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>P. José Conrado Rodríguez Alegre, Santiago de Cuba</em></div>
<div dir="auto"><em>Isabel María Amador Pardías, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Carlos Antonio Amador Rodríguez, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Lina Candelaria Pardías Milán, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Karem del Pilar Refeca Remón, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Dahey Silva Pascual, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Kenny Fernández Delgado, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Leonardo Fernández Otaño, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Hna. Emilia Casanova, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>José Daniel Ferrer García, Santiago de Cuba</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Juan Lázaro Vélez González, Pinar del Río</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Delvis Mederos Fernández, Villa Clara</em></div>
<div dir="auto"><em>Yonesky Eguiguren Gómez, Cienfuegos</em></div>
<div dir="auto"><em>Yilmer Cremé Reyes, Camagüey, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Eduardo Cardet Concepción, Holguín</em></div>
<div dir="auto"><em>Pedro Armando Junco Lopez, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Luisa Delfina Luis Cancio, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Leído Arsenio Gálvez Ruiz, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Guillermo Marín Valiente, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Anisley Romero Tejeda, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Helayne Teresa Fernández Rojas, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Adys Paula Rojas Sierra, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Ayleen Maria Cardenas Fernández, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Leidys Rosa Rodriguez Rodriguez, Santiago de Cuba</em></div>
<div dir="auto"><em>Nivaldo Caliste Rivera, Santiago de Cuba</em></div>
<div dir="auto"><em>Manuel Alejandro Cabrera León, Holguín</em></div>
<div dir="auto"><em>Raquel Núñez Caro, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Caridad Mariño Tuñón, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Maria del Carmen Sahyon Fernández, Camaguey</em></div>
<div dir="auto"><em>Xiomara Miranda Cisneros, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Orlando González Díaz, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Olaph Johe Quiala Rodríguez, Guantánamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Carmen Fernández Lopez, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Alberto Arian González Valdespino, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Lourdes Oms Montells, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Samuel Ramos Pérez, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Ignacio Fernández-Vega Amador, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Nachely Rivero Rosabales, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>María Elena Morejon Ordóñez, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Ricardo Perez Gonzalez, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Laura Fernández-Vega Amador, Bayamo</em></div>
<div dir="auto"><em>José Ignacio Amador Brú, Guantánamo</em></div>
<div dir="auto"><em>Jorge Ignacio Guillén Martínez, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Jorge Luis Guillén García, Artemisa</em></div>
<div dir="auto"><em>Gabriela Bernal Mendoza, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Edilia Rosa Cáceres Martín, Pinar del Río</em></div>
<div dir="auto"><em>Wendy Ramos Cáceres, Pinar del Río</em></div>
<div dir="auto"><em>Yoandy Izquierdo Toledo, Pinar del Río</em></div>
<div dir="auto"><em>Julián Rigau Bacallao, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Rachel de la Caridad Borges Merladet, Granma</em></div>
<div dir="auto"><em>Rosangel Rodríguez Luna, Cienfuegos</em></div>
<div dir="auto"><em>Ivet Queipo Gross, Granma</em></div>
<div dir="auto"><em>María Josefa Chiang Pérez, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Fidel Antonio Lago Ortiz, Granma</em></div>
<div dir="auto"><em>Fr. Léster Rafael Zayas Díaz, O P., La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Félix Navarro Rodríguez, Matanzas</em></div>
<div dir="auto"><em>P. Lázaro Roberto García Martín, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Osvaldo Gallardo González, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>María del Carmen Perez Nápoles, Camaguey</em></div>
<div dir="auto"><em>Janet M. Hernandez Adan, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Leima García Arias, Camagüey</em></div>
<div dir="auto"><em>Jordi Santiago Rivero Duarte, Ciego de Ávila</em></div>
<div dir="auto"><em>Pedro Luis García Macías, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Rusbel Joaquín Machado Pérez, La Habana</em></div>
<div dir="auto"><em>Jorge Luis Figueredo Viamontes, Camaguey</em></div>
<div dir="auto"><em>Anabel Mazorra Vázquez, Santiago de Cuba</em></div>
<div dir="auto"><em>Anamary Mazorra Vázquez, Santiago de Cuba</em></div>
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<p>La entrada <a href="https://cubatrendings.com/2021/01/24/mensaje-firmado-por-catolicos-cubanos/">Mensaje firmado por católicos cubanos pide al pueblo que «rompamos las cadenas»</a> se publicó primero en <a href="https://cubatrendings.com">Cuba Trendings</a>.</p>
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