En la madrugada de este lunes 25 de Junio de 2018, falleció María Emilia Quesada Blanco, la cubana que era considerada una de las personas más longeva del mundo.
La cienfueguera, a quien todos conocían como “Mima”, era la cuarta persona más longeva del mundo y tenía 117 años y 5 meses cuando murió.
Nació el 5 de enero de 1901 y era conocida en su tierra como «La Primorosa» o «La joya de Monserrat».
La longeva nunca se casó ni tuvo hijos, en cambio, tuvo numerosos hijos y nietos postizos.
Su familia estaba compuesta por dieciséis hermanos, ya todos muertos, el primero falleció joven en un accidente, y la última, también soltera, murió con algo más de cien años.
De niña asistió junto a sus padres a la Iglesia Monserrat y allí abrazó las ideas religiosas y dedicada a esa fe ha vivido estos años.
Trabajó en las oficinas de la iglesia, donde atendía el teléfono, se ocupaba de las plantas y doblaba la publicación católica dominical.
Dedicó su vida en ayudar a todos, enfermos, mujeres solas, niños abandonados.
Iba al hospital y cuidaba a enfermos, luego los atendía en su casa siempre gratuitamente.
También acudía a los asilos de ancianos y los acompañaba, les llevaba caramelos y dulces.
Pasaba gran parte del día sentada pero rezaba por todos, por la ciudad, los vecinos, los amigos y pide porque no haya más guerras.
Descansa en paz, María Emilia Quesada Blanco.
*Con información de Cinco de Septiembre