Directivo de medio independiente pide censura y expulsión de intelectual exiliado

Maykel González Vivero, directivo del medio independiente Tremenda Nota, pidió que los sitios Rialta y ADN Cuba despidieran al escritor Néstor Díaz de Villegas.

Lo hizo a través de un comentario de Facebook. En esta red social, el también activista Lgbt suscribió un post de la reportera y feminista Mónica Baró sobre Díaz de Villegas, que ha estado estos días en el centro de la atención mediática por un presunto comentario machista, y afirmó: «creo que si ADN fuera totalmente responsable, no mantendría entre sus colaboradores a Néstor Díaz de Villegas».

La cultura de la cancelación se ha expandido en el mundo intelectual de occidente, midiendo a sus víctimas por estrictos parámetros de corrección política, impulsada mayormente por la izquierda.

En Cuba tiene su antecedente más próximo en 2020, cuando el grupo de clowns Los Parchís, fueron expulsados de su empleo en Limonar, Matanzas, después que el activista Lgbt Yadiel Cepero cabildeara ante el Partido Comunista local.

La solicitud de censura y expulsión de Díaz de Villegas fue apoyada mediante reacciones por la propia Baró, periodista de El Estornudo y varios medios independientes.

También por el activista trans Mel Herrera, el autor comunista y hasta hace poco podcaster de El Toque Miguel Alejandro Hayes, y Carlos Alzugaray, exdiplomático castrista, entre otros.

Reacciones a la petición de censura del medio independiente

El escritor exiliado Orlando Luis Pardo Lazo respondió al post de Vivero: «O sea, usted es un censor. Típico del castrismo y sus continuidades».

«Nunca he censurado nada. Pero una cosa es decir una inexactitud o un disparate y otra ser un idiota, hablar basura, ofender», respondió el director de Tremenda Nota.

Y justificó la censura alegando que el post de Díaz de Villegas es «un discurso con argumentos relativos al género y a la apariencia. Pasa una línea que debería ser central para la credibilidad y el prestigio de cualquier medio».

El comentario de marras fue hecho por Díaz de Villegas sobre la corresponsal de la agencia AP, Sara Marsh, a quien se le reclamaba su «tibieza» frente a la represión del régimen a la oposición interna.

«Mandan a una blanca del centro de Estados Unidos a reportar en el corazón de la Cuba negra», publicó Díaz de Villegas.

Ante la petición de censura el autor Gerardo Fernández Fe ironizó: «Se le ve preparadito a usted para la democracia, Maykel».

Pardo Lazo continuó: «Maykel González Vivero ¿Y quién define la inexactitud o el disparate o la idiotez o el hablar basura o la ofensa. ¿El ofendido? ¿Black Lives Matter? ¿El New York Times? Néstor es una figura clave para la cultura cubana. Punto y apártate. Sus broncas en redes sociales son sus broncas en redes sociales, y no tienen nada que ver con otros medios donde él publica, para prestigio de esos medios. Ni siquiera tienen que ver con quién es él como ser humano».

«Esta es su bronca específica y sólo eso, como quien le da un ladrillazo bien dado a otro por la cabeza, en una bronca de solar, y le grita: ‘tú erej tremenda maricona’. Pero, por supuesto, puedes bloquearlo de tus publicaciones y crear histeria colectiva, diciendo que viene el lobo y que es un lobo racista y misógino y homofóbico y xenófobo y demás patrañas de izquierda (incluida la ‘insurrección’), para que así el castrismo se nos cuele como un dulce digestivo en nuestras gandingas culturales. No hay discurso de odio. El odio es también humano y no constituye un crimen», continuó Pardo Lazo.

Sobre la cultura de la cancelación

En julio de 2020 153 intelectuales, académicos y activistas del mundo anglófono, fundamentalmente, firmaron una carta contra la cultura de la cancelación reivindicando el derecho a discrepar y condenando «el clima de intolerancia instalado» en el debate público, a raíz del hostigamiento a la escritora británica JK Rowling por sostener que una mujer se define por sus genitales.

«Entre sus firmantes hay hombres y mujeres, blancos y negros, judíos y musulmanes, personalidades tan dispares como el lingüista Noam Chomsky, izquierdista, o estrellas del universo conservador como David Frum, autor de la expresión ´eje del mal´ o el politólogo Francis Fukuyama; el filósofo Steven Pinker, crítico de la corrección política en los campus universitarios; la feminista Gloria Steinem; el ensayista Malcolm Gladwell y los escritores Ian Buruma, Martin Amis, Margaret Atwood, Salman Rushdie», reseñó el diario La Vanguardia.

A finales de marzo pasado otra petición de censura involucró a Baró, cuando reclamó a Diario de Cuba que no publicara una noticia sobre el debate que involucró a las feministas Agnes Koleman y Yanelys Nuñez y a las youtubers Ruhama Fernández y Ana Olema.

El debate tenía en su centro la pregunta de si es necesario hoy en la isla el feminismo.

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