La reportera y feminista Mónica Baró recibió un aluvión de comentarios de parte de cubanos libres tras apoyar al campeón de lucha grecorromana Mijaín López, quíntuple campeón olímpico en el evento multideportivo celebrado en París.
Después de reseñar desdeñosamente la agresión del atleta a un joven cubano en los juegos Panamericanos 2023, como “lo de Chile”, y exaltarlo como un “gigante”, afirmó “sentir orgullo por Mijaín López, a las puertas de una quinta medalla olímpica de oro”.
@scn_noticiasMijaín Lopez agredio a un cubano LIBRE en Panamericanos Santiago 2023♬ sonido original – Ale Swing Completo – SCN Noticias
Baró justificó sus palabras sobre el represor violento, militante comunista y diputado a la oficialista Asamblea Nacional del Poder Popular, bajo la lógica racista y clasista de que si “Mijaín es un hombre negro de Consolación del Sur, en Pinar del Río” y “el camino suyo hasta una olimpiada es mil veces más arduo de lo que puede ser para cualquiera”, no debía juzgársele por sus acciones violentas.
Algunas de estas fueron denunciadas en redes por el intelectual católico Jorge Núñez: “Me han llegado testimonios de opositores que afirman haber sufrido actos de repudio en la Cumbre de Lima, y que Mijaín López participó de eso de manera muy activa y mostrando una agresividad intimidante. Esto nos coloca ante la perspectiva de que quizás lo sucedido en Chile no fue un hecho aislado, sino que podría formar parte de un patrón de comportamiento”.
La reportera exiliada Luz Escobar también cuestionó el apoyo al atleta: “¡No! Yo no siento la más mínima empatía por esa persona. No porque represente al Inder [Instituto de Deportes cubano] y a esa Cuba de que la que tuvimos que salir con los ojos cerrados. No siento empatía porque es un esbirro que recibe las órdenes de la Seguridad del Estado para golpear, se trata de una persona que da golpes a otro cubano simplemente porque expresaba su rechazo al régimen”.
Su empatía, subrayó Escobar, se acercaba más al exiliado Yasmani Acosta “que le regaló a Chile su primera medalla olímpica en esa disciplina, al cubano que estuvo ocho años sin poder ir a su país”.
Para el escritor y ex preso político Ángel Santiesteban Prats el debate no giraba ni siquiera entorno a un problema de empatía, sino de humanidad, pues “un abusador así aunque toque la luna, seguirá siendo un abusador”.
“Ya sabemos que en el cerebro de Mijaín no vive nadie y que solo se aprovecha de su oportunismo para vivir mejor. Creo que es una desvergüenza más que un orgullo. El honor está por encima de las medallas”, escribió, para terminar citando a José Martí: “No hay Patria sin virtud, ni virtud con impiedad”.
Baró, ya había estado envuelta en polémicas anteriores por su defensa de la censura de autores y debates públicos que contradecían su visión socialista y feminista de la realidad cubana.