Mujer que espera un taxi: “dicen que para el próximo año viene un nuevo periodo especial” (+videos)

Se llama Norma, es una señora que espera un taxi mientras un reportero del diario alternativo El Estornudo se le acerca.

En La Habana reina el caos, luego de que entrara en vigor una resolución del Ministerio del Transporte que perjudica a los boteros.

La medida, conocida como “experimento provincial”, fue publicada en la Gaceta Oficial No. 35 Extraordinaria del 10 de julio del 2018.

Norma es una de las perjudicadas, pues el tiempo que empleaba para gestionar un transporte, ahora se ha duplicado o triplicado.

Ella no es de montarse en los P1, de ahí que busque un almendrón para llegar a destino, pero ¡no hay taxis en La Habana!

“Yo estoy esperando a que mi hija me reclame para Canadá, así que es mejor estarse calladita. Pero yo no sé qué va a ser de la gente aquí”, le confiesa Norma a El Estornudo.

Esta publicación cita fuentes del Ministerio de Transporte que cifran en 1 400 000 personas promedio las que se mueven diariamente en La Habana, y unas 400 000 que no se trasladan en ómnibus estatales.

“Si van a quitar a los boteros, está bien, pero que pongan guaguas. Lo triste es que ahora no hay ni carros ni guaguas. Uno no es millonario, pero aun teniendo el dinero no encuentras un taxi. ¡Y no te montes en una guagua! Para ir enganchado y con la mitad del cuerpo afuera, para ir con un niño chiquito y que no te quieran brindar un asiento… ¡Qué va! Yo me arruino, pero cojo un carro.”

Norma es una de ellas. Mientras espera un taxi le dice al reportero que tiene muy poca esperanza de prosperidad en 2019.

“Dicen que para el próximo año viene un nuevo periodo especial. Ya no quiero ni que llegue enero porque sé que el próximo año va a ser peor. Yo no veo que esto avance.”

La misma publicación cita también declaraciones de un botero, quien se refiere a la Resolución 175/2018 del Ministerio del Transporte y pone él mismo su propia solución.

“Lo que no entiendo es la falta de vergüenza de este país, que te exige tener el taxi en buenas condiciones y tiene las calles echas mierda. No hay carro que aguante tanto bache”, dijo el entrevistado, identificado como Tony.

El taxista privado menciona las dificultades que debe pasar él y sus compañeros para comprar el combustible y las piezas de repuesto, por eso su solución es bien simple para el que espera un taxi:

“Muy sencillo. Oferta y demanda. Uno se siente un poco lo de las ganancias en comparación con antes, pero solo es un poquito. Lo mío es 50 pesos hasta La Habana. Lo tomas o lo dejas. Pero a mí no me preguntes. A mí no me duele nada, yo estoy bien.”

Así va la vida en La Habana de los almendrones, donde predominan muchas leyes, inventos que, al decir de Norma,  “son como el cangrejo: mucha muela, poca carne y caminando pa atrás.”

* Con información de El Estornudo. Puede leer el artículo original en este enlace

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