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Comunista cubano: contra la libertad académica y a favor del «monopolio» estatal

El articulista Yassel Padrón Kunakbaeva manifestó su rechazo a la libertad académica y de conciencia en Cuba, ante la demanda de la comunidad cristiana de reabrir escuelas fuera del control estatal.

«A cualquier reclamo de educación religiosa (que no es lo mismo que el estudio de la religión), le diremos: no pasarán», publicó el joven en un grupo de Facebook llamado Utopía revolucionaria, en el que confluyen cubanos afines al comunismo.

Varias personas, creyentes o ateas, han manifestado en redes sociales su preocupación ante la imposición de la ideología de género en las escuelas de la isla, manejadas a todos los niveles por el Estado.

«Me refiero a los intentos de minar el monopolio público de la educación general», especificó Padrón Kunakbaeva en un comentario a su propio post.

El 6 de junio de 1961 la dictadura socialista cubana publicó la Ley de Nacionalización de la Enseñanza robando los inmuebles y recursos de colegios no estatales a lo largo y ancho del país.

La normativa declaró pública la función de la enseñanza y gratuita su prestación, y determinó que correspondía al Estado ejercer dicha función a través de los organismos creados al efecto, ampliando así el poder totalitario del régimen.

El post de Padrón Kunakbaeva, quien escribe para medios afines al totalitarismo como La trinchera, Kaos en la red y La Joven Cuba, recibió comentarios como el de Randy Riverol Arévalo, quien cree que «Cuba tubo [sic] la suerte de que la religión estuviera en contra del proceso revolucionario, y como consecuencia la «riña» entre el Estado y esta, porque de haber sido lo contrario, el gobierno pudiera haber adoptado valores conservadores».

La riña a la que refiere el internauta incluye el internamiento de miles de hombres cristianos en campos de concentración conocidos como UMAP, la expulsión de Cuba de misioneros y líderes religiosos, así como el robo de propiedades por parte del socialismo.

La Iglesia Metodista de Cuba era reconocida por el centro educacional del Candler College, en Marianao, y por la Escuela de Agronomía de Playa Mantecón, Oriente; instituciones que brindaban becas para estudiantes sin recursos y ofrecían educación no confesional.

Los católicos poseían la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, administrada por la orden de los Agustinos, y famosa por sus laboratorios de Ingeniería Química y su biblioteca sobre temas de tecnología.

Ambas instituciones pasaron a manos del Estado y actualmente se encuentran abandonadas y en una depauperada situación estructural a pesar de ser ambos edificios joyas arquitectónicas.

El control de los medios de producción y del sistema educativo es fundamental para los regímenes totalitarios del Nacional Socialismo y el Comunismo, en la medida que podían adoctrinar con sus respectivas ideologías a extensos segmentos de la población, mayormente a niños y jóvenes.

LOS HIJOS SON DEL ESTADO

A 60 años de la Ley de Nacionalización de la Enseñanza, el régimen cubano sigue violando el derecho de los padres para elegir la educación de sus hijos, consagrado por la Carta Universal de los Derechos Humanos.

Para suprimir este derecho el régimen juzgó y privó de la libertad al matrimonio guantanamero de Ramón Rigal y Addya Expósito en 2018 y 2019, por educar en casa a sus dos hijos mediante un programa diseñado para tales fines por el Colegio Hebron, de Guatemala.

Otro más reciente es el de la familia Miranda Leyva, de Holguín, a la cual es Estado cubano amenazó con retirar la custodia de sus dos hijos por negarse a llevarlos a la escuela.

Tanto en el caso de la pareja guantanamera como en el de la familia holguinera, indican que tomaron la decisión de sacarlos del sistema escolar cubano por su alto componente de adoctrinamiento marxista y por episodios de bullying, por motivos religiosos y políticos, respectivamente.

Según Iris Miranda Leyva, sus hijos «fueron repudiados en incontables veces, fueron amenazados de muerte con actos de repudio perpetrados por la abusadora esbirra Cruz María Fernández González junto a turbas enardecidas de alumnos, padres y hasta maestros que ella utilizaba», reseña Diario de Cuba.

Por otra parte, el caso del niño Liusdan Martínez, en la provincia Camagüey, saltó a los titulares después de que en noviembre de 2019 se intentara expulsarlo de la escuela a la que asistía por, entre otras razones, «el boicot de un acto celebrado en la biblioteca de la secundaria para recordar la obra del fallecido Fidel Castro»

Olaine Tejada, padre del menor y practicante del judaísmo, puntualizó a la prensa que desde el inicio del curso su hijo sufrió el acoso escolar por la religión que practica, «así como agresiones físicas provocadas por otros compañeros de aula, que lo han golpeado y le han quitado la Kipá; por defenderse de estas agresiones ha sido castigado en la clase».

En enero de 2020 el padre Abiut Díaz denunció las humillaciones que, por motivos religiosos, su hijo sufrió en una escuela de La Habana y que dejó afectado sicológicamente al niño.

Cerebros lavadamente ensuciados

UNIVERSIDADES CUBANAS TIENDEN AL ADOCTRINAMIENTO

También en las universidades el adoctrinamiento marxista ha llevado a que alumnos y académicos, a lo largo de los últimos 60 años, sean expulsados o bien ni siquiera admitidos en determinadas carreras, como ocurría a jóvenes cristianos hasta los años 1990, según el sociólogo Aurelio Alonso.

Varios casos han sido documentados por el Observatorio cubano de Libertad Académica (OLA), entre ellos el de la profesora del Instituto Superior de Diseño, Omara Ruiz Urquiola por sus posturas antisocialistas.

OLA puntualizó en un informe de enero de 2021 que el Reglamento Disciplinario de las universidades cubanas viola la libertad académica y atenta contra el carácter autónomo de la educación y el derecho al libre pensamiento porque prevé sanciones para aquellos que muestren inconformidad con la ideología socialista.

La Resolución 240 del 2007, mediante la cual se aprobó el Reglamento Disciplinario, puesto en vigor a partir del 3 de enero del 2008, contiene las reglas de conducta en los espacios propios de las instituciones educativas de nivel superior y el procedimiento a seguir con los estudiantes que cometan faltas disciplinarias. Entre las “muy graves” está “mantener una actitud o cometer un acto manifiestamente contrario” al proceso revolucionario, apunta el dossier, citando la instrucción del Ministerio de Educación Superior de Cuba.

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Gretel Valera

Gretel Valera Valero. Licenciada en Ciencias Farmacéuticas por la Universidad de Camagüey (1996) y Master en Medicina Bioenergética y Natural. Fundadora y redactora de Cuba Trendings.

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