Cerebros lavadamente ensuciados

Cerebros lavadamente ensuciados: hoy a las dos de la tarde entré a Twitter y descubrí que Miguel Díaz Canel tiene Twitter al igual que el Partido Comunista.

Y yo me pregunto ¿y dónde está el pueblo de Cuba en Twitter? ¿dónde están sus opiniones?

Lo único que veo son respuestas de cubanos fuera del país y de algunos que son comunistas.

Vi una foto que me deprimió, vi a este tierno mulatico vestido de Cerebrito Lavado, vi a este mulatico vestido de «todos están locos y sembraron la locura en mi.»

Cerebros lavadamente ensuciados

Y me deprimió porque ese tierno mulatico pude haber sido yo, pude haber llorado por Fidel y haberme tragado la mierda de que José Martí era comunista.

Pude haber tenido una familia comunista, una familia que me lavara suciamente el cerebro. Pero gracias a mi abuelo y a mi padre no soy así.

Me dan rabia sus lemas, me da rabia ver a esos pioneros de primaria mover sus pañoletas mientras se derriten y gritan bajo el sol, por quedar bien.

“Se oye, se siente, Fidel está presente” porque yo fui pionero y sé que por Fidel no se siente ni pinga, no se siente nada.

Yo fui pionero, pude estar entre los cerebros lavadamente ensuciados y también fui a marchar pero ¿sabes por qué? porque no podía decir que no, porque no podía decir “me voy para mi casa”.

Pero ¿sabes por qué me gustaba salir a marchar? no por amor a la patria, no por Fidel ni ningún asesino de esos.

Me gustaba porque salía del infierno de la escuela porque despejaba y andaba por la calle comiendo mierda con mis amigos.

Ningún pionero marcha por voluntad propia ni por respeto a nadie lo hace porque no tiene opción porque a sus mayores les pagan para que les laven el cerebro.

La palabra perfecta para definir la fotografía es Diferente. Y la verdad es una muy buena fotografía, una buena fotografía es aquella que dice mucho aunque parezca que dice nada.

Hace tiempo, vi “El Espejo” con Juan Manuel Cao y Orlando Luis Pardo Lazo. Dijeron que Fidel no quería que le hicieran calles, ni parques, ni escuelas, ni ningún lugar público, nada.

Y yo como buen cubano que soy quiero una calle en su nombre. Pensé en cagarme en cada esquina de esa calle y orinar en todas sus partes pero Cuba y cualquier lugar del mundo tienen su magia y no merece ser ensuciada con el nombre de Fidel.

Digo orgullosamente que nunca fui a un domingo de la defensa nunca fui a esa mierda ni una sola vez.

Mulatico tierno, necesitas una familia que te lave limpiamente el cerebro.

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* Los contenidos publicados en “La columna rebelde” de Eduardo Allan P. son propiedad de Cuba Trendings. Puede reproducirlos incluyendo siempre la fuente y el enlace original.

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