El productor evangélico Sandy Cancino calificó de «gravísimo y sin precedentes» el acto de vandalismo contra un templo bautista en Cuba.
La iglesia de la Convención Bautista de Cuba Occidental se localiza en el municipio de Remedios, provincia de Villa Clara.
En su puerta frontal, se colgó una carta al Ministerio de Educación manifestando inconformidad con la imposición de la ideología de género en los colegios cubanos, todos bajo control del gobierno.
Tanto la carta, como la puerta, fueron quemadas.
«Vamos a realizar la debida denuncia en la policía como un acto vandálico contra nuestra institución», posteó en su perfil de Facebook el productor audiovisual Sandy Cancino.
El post recordó cómo se ha estado usando desde 2018 la frase «la iglesia que más ilumina es la que arde», tanto en imágenes en redes sociales como en hashtags.
Activistas Lgbt como el tatuador Roberto Ramos Mori, y simpatizantes del castrismo como el trovador Ariel Díaz, han publicado mensajes de ese tipo en sus perfiles personales, y en foros online instando a agredir templos y a religiosos.
Ramos Mori, miembro de la plataforma Lgbt de corte socialista 11M ha producido, incluso, diseños que instan a la violencia contra los creyentes opuestos a la imposición de la ideología de género por la dictadura.
En esa retórica agresiva, activistas como Maykel González Vivero hablan de hacer saber que «vamos a dar pelea», y otros como Dennis Valdés Pilar ha llamado a pegar stickers con mensajes contrarios a la fe cristiana en templos de su ciudad, Sancti Spíritus.
La campaña, que se organiza en varias provincias del país e incluye el uso de menores de edad en sus materiales propagandísticos, ha incluído paseos con banderas gay y pegatinas en espacios públicos sin que las férreas limitaciones del castrismo se apliquen a ella.
Mientras tanto, el periodista y opositor Yuri Valle Roca lleva varios días de prisión en el centro de tortura conocido como Villa Marista por, supuestamente, conocer sobre el lanzamiento en calles habaneras de octavillas con frases de José Martí y Antonio Maceo.
Uno de los activistas de la campaña es Yadiel Cepero, conocido por hacer lobby en 2019 ante el Partido Comunista de Matanzas y lograr que cuatro artistas escénicos perdieran sus empleos temporalmente por expresar su identidad cristiana.
Ningún medio independiente se ha hecho eco hasta este momento del vandalismo contra el templo bautista.