El almidón, el trapito con agua y la plancha de carbón (+fotos)

Virginia Moré era una entre tantas mujeres que trabajaba como doméstica y su oficio, lejos de la comodidad de nuestros días, incluía el manejo de una plancha de carbón.

Cuentan que su hijo, Benny Moré, antes de convertirse en el “Bárbaro del Ritmo”, le prometió “Me voy para La Habana a ver si triunfo en la música, para que tú no tengas que lavar y planchar más.”

Sabrá Dios las libras de peso y los litros de sudor que propiciaban aquellos artefactos, utilizados por nuestras abuelas y bisabuelas para alistar camisas, guayaberas de hilo, pañuelos y pantalones almidonados.

Se dice que las planchas surgieron allá por el siglo IV y fueron los chinos los que empleaban un recipiente de lata, que contenía brasas y poseía un mango, pero el término “plancha” apareció en el Siglo XVII.

plancha de carbón

Las primeras planchas de hierro se calentaban al fuego y luego surgieron las planchas a carbón, pero hubo muchas variantes que se calentaban sobre brasas y fogones.

Las mujeres cubanas y las de otras latitudes “alimentaban” la plancha, pero permanecían horas y un bulto de ropas las acompañaba. Era menester protegerse de quemaduras y de cualquier contratiempo ante la ropa blanca, que podría ser afectada en el proceso.

La esencia era tener dos planchas, pues mientras una se calentaba, con la otra se preparaban las prendas de vestir, de ahí que se empleara tanto tiempo, además del rito del almidonado y el trapito con agua.

plancha de carbón

Las domésticas de entonces tenían que dejar pulcros y bien planchadas aquellas mudas de ropa.

Los exigentes esposos, o los que pagaban por el servicio, entregaban sábanas, calzoncillos y ropa de trabajo que se emplearía luego al pie del surco o para “mecanear” un automóvil.

Una señora contó al autor de esta reseña que su abuela, entre lágrimas, tenía que preparar la ropa de su esposo con una plancha de carbón. Él iba a ver a su amante y exigía el almidón de yuca para previo al planchado.

Hoy día, con la llegada de la electricidad, ya no es necesario este artefacto y las amas de casa ya no sufren quemaduras o dificultades, ni tienen que poner leña al fuego, mientras sudan la gota gorda para que otros vayan presentables por la vida.

La ya extinta plancha de carbón fue, a no dudarlo, la fuente de ingreso de muchas mujeres, como la propia Virginia Moré, madre de 18 hijos, y que trabajaba para ricachones y familias acomodadas.

Por suerte Benny Moré cumplió su promesa.

* Escrito por Kike Perdomo, kikeperdomo@gmail.com 

plancha de carbón
STOCK PHOTO: WOMAN IRONING. MUJER PLANCHANDO. 1930. MADRID, REINA SOFIA MUSEUM. AUTHOR: BALBUENA FERNANDO. LOCATION: MUSEO REINA SOFIA-PINTURA, MADRID, SPAIN.

 

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