El lago de los sueños en Camagüey «habrá que soñarlo de nuevo» (+fotos)
«El lago de los sueños habrá que soñarlo de nuevo», dice un reportaje del periódico Adelante donde se expone el deterioro de este centro recreativo.
En pleno período vacacional, el Lago no tiene ofertas para los camagüeyanos, pues sus opciones se ven reducidas a la actuación esporádica de payasos y la música campesina.
La prensa estatal ha denunciado el deterioro de "El Lago de los Sueños" de #Camagüey. En esta guagua los jóvenes disfrutaban de las tecnologías y los servicios de los Joven Club de Computación, pero el local tiene "problemas de chapistería".
(Foto: periódico Adelante) pic.twitter.com/UfFw7F7fxO— Kike Perdomo🇨🇺🇪🇨 (@kikevertientes) August 20, 2020
La inauguración de este establecimiento se hizo como todas, con bombos y platillos, pero el fijador no es cosa de la empresa estatal socialista y así se demostró nuevamente.
La llegada del Covid justificó el abandono y entonces donde había agua, ahora hay malanguetas, por tanto ni bote, ni bicicletas acuáticas pueden navegar.
Ahora empezó la lluvia de justificaciones y pretextos. El bote que funcionó alguna vez resulta que «era una embarcación de madera muy vieja».
Esto lo dijo Orlando García, jefe de brigada del restaurante El Tablao, de la empresa extrahotelera Palmares, quien aseguró que habrá que quitar las «plantas invasoras».
La periodista del semanario Adelante se pregunta: «¿con tanto tiempo cerrados al público no pudieron tener todo listo para las vacaciones?». Parece que no.
Otra señal de deterioro es la falta de helado en la cremería que se localiza en el avión estático, carente de climatización.
La carencia del helado, dice la reportera es un «fallo inexplicable en una provincia donde esa producción no ha faltado en julio ni agosto.»
Una guagua, estática también y que era punto de encuentro para videojuegos y nuevas tecnologías, resulta que está necesitada de chapistería.
«Pendiente por taller», dirían en cualquier base de ómnibus, pues el local adaptado no funciona, ni el trencito, ni el beisbolito ni nada.
Lo que recomienda o exige la autora del reportaje es voluntad y creatividad para rescatar el Lago de los Sueños, hecho hace unos años donde hubo una micropresa.
Pero voluntad y creatividad no abundan en el socialismo, no son compatibles en un país donde se frena la iniciativa privada y donde se deja que papá estado se encargue de todo.
* Con información del periódico Adelante

