Régimen cubano viola su propia Ley de símbolos nacionales
La bandera de orgullo gay, dispuesta este 17 de mayo en el Ministerio de Salud Pública junto a la enseña nacional, viola la Ley de símbolos nacionales.
Así lo denunció el productor Sandy Cancino quien recordó las disposiciones legales del propio régimen.
Sin embargo, la que identifica al mundo gay, puede apreciarse en varias imágenes, es mayor que la cubana, en franca violación a la Ley de símbolos nacionales vigente.
La Ley de marras, que ha sido empleada ampliamente para coaccionar a grupos de la sociedad civil durante el mandato de Miguel Díaz Canel, fue obviada ante el lobby Lgbtiq.
LA DICTADURA TRAS LA IMPOSICIÓN DE LA AGENDA DE GÉNERO
La campaña pro ideología de género en Cuba es liderada por Mariela Castro, hija de Raúl Castro, y tuvo su escalada en 2018, cuando una comisión presidida por el propio dictador incluyó en la nueva constitución comunista la aceptación del matrimonio homosexual, a través del Artículo 68.
Las dos banderas que cuelgan hoy en la sede del @MINSAPCuba dicen un montón de cosas.#TodosLosDerechosParaTodasLasPersonas pic.twitter.com/6f3XiVUpl4
— Leticia Martínez Hernández (@leticiadeCuba) May 17, 2021
Solo la movilización de la sociedad civil independiente, en especial de creyentes, puso freno a la campaña #El68Va, en la que confluyeron grupos de activismo Lgbtiq oficiales y otros, presuntamente, no estatales.
El Artículo 68 finalmente no fue aprobado, sin embargo los líderes de la iniciativa antigubernamental sufrieron citaciones, interrogatorios, amenazas y restricciones a la libertad de movimiento por parte del régimen.
Un abogado consultado para esta nota, pero que pidió anonimato por temor a represalias desde el lobby Lgbtiq o el régimen, afirma que si el matrimonio gay se aprueba en los venideros debates sobre el nuevo Código de Familia no será un logro de la sociedad civil, sino «una nueva imposición del Estado totalitario».
El régimen ha estado enfocado las últimas semanas en promover mediante su maquinaria propagandística el apoyo a la agenda de género mediante algunos de sus principales voceros y publicaciones, como Cubadebate o el Noticiero Nacional de Televisión.

