«Yo quiero libertad»: indignación en la sociedad civil por carta de la Joven Cuba

Una carta de la Joven Cuba al presidente estadounidense Joe Biden y firmada por cubanos residentes o no en la isla, pide el levantamiento del embargo a la dictadura.

Los firmantes de la misiva achacan a Estados Unidos al «sistema de sanciones que continúa afectando al pueblo cubano», las carencias en la isla.

«Hoy nuestra gente está sufriendo extraordinariamente con las penurias económicas«, puntualizó la misiva de la web socialista.

No se menciona la restricción de las libertades individuales y la libertad económica que impone el socialismo, y el empobrecimiento industrial, de inversiones y agrícola iniciado en 1959.

«Sabemos que Estados Unidos no es el único responsable de los problemas que enfrenta el país. Sin embargo, las sanciones económicas, financieras y comerciales que nos han impuesto durante 59 años han hecho muy difícil superarlos en sus dimensiones económica y política».

Ante el documento varias voces de la sociedad civil se han alzado. La web Diario de Cuba publicó un artículo de opinión donde sus autores expresaban que la misiva está firmada por un grupo «heterogéneo».

En dicho grupo «coexisten espías, agentes de influencia, oportunistas, ingenuos de buena fe. También hay unos pocos académicos que, después de asumir posturas valientes, fueron atacados por la nueva ola represiva de los talibanes, y que habrían sido presentados como proamericanos si rehusaban firmarla». 

El científico Oscar Casanella posteó en su cuenta de Facebook disconformidad con la carta, al considerar «estéril una flexibilización de las sanciones económicas aplicadas por EUA contra la dictadura cubana».

«Dicha flexibilización puede que mejore un poco, solo un poco la economía -expresó el también opositor-, pero no van a aumentar las libertades económicas de los cubanos, todo lo contrario, no va a disminuir la represión política, todo lo contrario, no va a darle mas libertades de expresión y creación a los ciudadanos mucho menos específicamente a los artistas, todo lo contrario».

En ese sentido continuó: «no va a lograr un verdadero desarrollo económico, tecnológico y social en Cuba. Yo no quiero depender ni de remesas, ni de recargas, yo no quiero trabajar para un estado que me chantajea y quiere seleccionar mis amistades y censurar lo que digo. Yo quiero vivir de mi trabajo, quisiera incluso tener mi propio negocio pero verdaderamente próspero y tener la posibilidad de expandirlo».

Casanella, residente en La Habana, explicó que no desea que a su hijo lo adoctrinen políticamente, ni más unipartidismo.

«Yo quiero libertad de expresión, de prensa, de creación, libertades económicas, libertades políticas, libertad ….libertades -subrayó-. Estos asuntos nada tienen que ver con las sanciones de EUA hacia la dictadura cubana. Estos asuntos y problemas son responsabilidad única y exclusiva de la dictadura cubana».

«Estoy abierto a debate y aunque respeto la opinión de los firmantes de dicha carta, porque creo que sus intensiones son buenas, no comparto ese camino como forma de lograr dentro de Cuba derechos y libertades», finalizó Casanella, quien el pasado 27 de enero recibiera una golpiza por parte de agentes del régimen.

El ajedecista Lázaro Bruzón, por su parte, afirmó que Cuba «necesita un reseteo completo, cambio de sistema y cambio de dirigentes, pero igualmente respeto el que piense diferente».

«¿Por qué todos esos intelectuales que firmaron esa carta dirigida a Baiden no hacen otra carta dirigida a Díaz Canel y demas organizaciones que gobiernan en Cuba exigiendo parar todos los atropellos que se vienen cometiendo de forma diaria contra ciudadanos cubanos, más aun cuando muchos de ellos son sus colegas del arte?», cuestionó el deportista, uno de los más importantes en su rama de las últimas décadas.

«Quisiera saber qué significa para ellos que un gobierno utilice toda su maquinaria propagandística y de represión para linchar y crear una campaña de odio contra ciudadanos civiles que simplemente han salido a reclamar sus derechos de forma cívica -prosiguió. Una gran unión de artistas e intelectuales es una gran fuerza y eso lo demostró enormemente el 27N, utilicen esa fuerza para enfocar las balas hacia donde realmente se pueden resolver problemas concretos y palpables».

Bruzón hizo referencia al movimiento de artistas e intelectuales, mayormente jóvenes, que se solidarizó con la huelga del Movimiento San Ididro a finales de noviembre de 2020.

«¿Hasta cuándo las personas que mueven público y tienen el respeto de miles de cubanos van a seguir siendo cómplices de lo que esta pasando en Cuba? ¿Acaso no es suficiente? ¿Acaso no se ha ido completamente de las menos la situación? ¿Que hay que esperar? ¿El exterminio físico de todos esos jóvenes o que se pudran en una prisión sin crimen alguno? Sinceramente no se como pueden mirar para el lado como si no pasara nada», terminó Bruzón.

En Cuba hay alrededor de 130 presos políticos de acuerdo con Cuban Prisoners Defenders, Ong radicada en España.

El escritor Jorge Núñez, del Instituto Jean Maritain en Cuba posteó que en ocasiones se ha tratado de justificar los «defectos» de la política cubana con el asedio de los EEUU.

«Hasta el Dr Fernández Bulté decía que era difícil hacer una democracia en trinchera», recordó Núñez.

Y acotó a continuación: «Israel es un Estado que surgió con muchas dificultades en un entorno hostil y nunca ha tenido una dictadura. Just saying».

Entre los firmantes se encuentran Mónica Rivero, exeditora de la revista OnCuba, y el ex embajador de la dictadura Luis García Peraza.

Igualmente firmaron el cantautor Silvio Rodríguez, el jurista Julio Antonio Fernández Estrada, columnista de la web El Toque.

También el ex-ministro de Economía y ex-Vicepresidente del Consejo de Ministros del régimen socialista Humberto Pérez González.

Y Félix Sautié Mederos, vicepresidente del Consejo Nacional de Cultura, que lideró la «parametración» que llevó al despido, suicidio y exilio de cientos de artistas cubanos en los años 1970.

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