Apuntes sobre «El soplo del Demonio», de Yoe Suárez
Hay libros que tienen las tres íes: son importantes, inteligentes e imprescindibles. Me refiero a «El soplo del demonio», del periodista cubano Yoe Suárez.
Acabado de llegar desde Cuba por vías muy curiosas (en Madrid, Yoe Suárez se lo deja al Director de Diario de Cuba, Pablo Díaz Espí, hijo del inolvidable amigo y maestro, el mítico escritor Jesús Díaz) lo leí casi «de una parada».
Iba de pie en el metro, de regreso a casa, luego de que Pablo me lo entregara aprovechando uno de sus viajes a Berlín.
Y ya desde el inicio supe que era un libro con esas tres íes. Importante, porque aborda un problema esencial a resolver si se pretende cualquier cambio real en Cuba hacia una sociedad mejor, sea del signo ideológico que sea: la existencia y el fortalecimiento en la Cuba «socialista» de una tara del capitalismo, el pandillerismo (eso decía Fidel Castro y repitieron siempre sus ecos de carne y hueso en la isla).
El libro de Yoe Suárez es Inteligente, porque aborda tan complejo fenómeno no con la varita de juicio del inquisidor (como haría un aguerrido periodista del oficialismo) sino con la cercanía cómplice, compasiva sin dejar de ser crítica, del vecino que intenta comprender qué pasa en su entorno, lo cual confiere a los testimonios recogidos la autenticidad de los grandes secretos confesados.
Imprescindible, porque abre una puerta y lanza el reto a sus colegas (oficialistas o no) de intentar reflejar un drama que cada vez se hace más peligroso en zonas muy vulnerables de la sociedad cubana actual.
Habría mucho más que elogiar de «El soplo del demonio. Violencia y pandillerismo en La Habana», pero sólo quiero lanzar a todos mis lectores el reto: busquen el libro, léanlo.
Verán cómo les asaltarán las preguntas, muchas interrogantes, sobre el presente de nuestra Cuba, sobre la barreras éticas que parecen ya definitivamente perdidas y sobre hasta dónde ha llegado la depauperación moral allá, en nuestra tierra.
* Escrito por Amir Valle, especial para Cuba Trendings

