URGENTE: otro bebé fallece por negligencia médica en el Policlínico de Alamar (+fotos)

La tragedia vivida por la muerte de la niña Paloma Domínguez vuelve a repetirse tras un nuevo caso de negligencia médica en el Policlínico de Alamar.

Hasta ese centro de salud acudió, el pasado 7 de octubre, la joven Yaima Caballero Peralta, con su bebé, quien falleció tras ser vacunada.

Aquel caso de negligencia médica todavía está fresco en la memoria de los cubanos. El Policlínico «Enrique Betancourt Neninger» quedó marcado a nivel mundial.

En menos de un año y por la misma causa, otro bebé ha muerto y está implicada la misma institución de salud, una historia que fue reportada por la periodista Cynthia de la Cantera.

«Dos bebes fallecidos en el mismo policlínico, el Enrique Betancourt Neninger de Micro X Alamar, en menos de un año y por la misma causa: negligencia médica«, dice.

El post está acompañado de un documento que revela esta verdad y que está dirigido a las principales autoridades del Ministerio de Salud Pública y del Partido Comunista.

La joven que publicó esta denuncia en Facebook detalló que el bebé con fiebre y síntomas respiratorios no fue remitido en su momento al Hospital.

También reseña que la ambulancia jamás llegó a tiempo.

«Cuando la base de ambulancias en Micro X queda a menos de 5 minutos del Neninger. Son errores demasiado básicos, imperdonables, injustificables», escribe Cynthia.

Cronología de este nuevo caso de negligencia en el Policlínico de Alamar. 

La extensa carta relata que, el pasado 20 de abril de 2020, al bebé Jeyson Alejandro Ruiz García, de apenas 1 año y 8 meses de nacido, lo llevaron al mencionado policlínico.

El 31 de marzo había presentado problemas respiratorios y sus padres, que residen muy lejos de la institución, tuvieron que socorrerlo con primeros auxilios.

«En el trayecto su papá lo aspiró con su boca por la nariz para ayudarlo a respirar, tenía mucho catarro», dice el texto escrito al parecer por la mamá de la criatura.

Gracias a dos policías, pudieron trasladarlo en un carro patrullero hasta el hospital «Luis Díaz Soto», donde fue atendido por un médico pediatra.

El 8 de abril, entre las 10:30 y las 11:00am, el bebé estaba tomando yogurt e hizo una broncoaspiración, por lo que fue llevado al policlínico de Alamar.

Allí le hicieron una placa y un hemograma y le diagnosticaron una amigdalitis. El médico de turno le indicó amoxicilina y dipirona, en caso de tener fiebre.

El 18 de abril, Jeyson Alejandro hizo fiebre de 39 grados en horas de la tarde. Los padres alarmados fueron nuevamente al policlínico, pero tuvieron una barrera policial.

«Cuando llegamos al punto de control mi esposo y yo, le pedimos de favor a los policías que nos parara un carro, pues con el problema de transporte no habia nada», dice la madre.

El policía, que estaba distraído con su teléfono, le dijo que «tenía orientaciones de no detener ningún vehículo» aunque fuese un caso de urgencia.

«Que yo lo que tenía que hacer era llamar al 106 y esperar que llegara la ambulancia», agrega el impactante testimonio escrito por la madre.

Ella, con ayuda del mismo vecino que colaboró la primera vez, pudo llegar al policlínico en una moto cargando al bebé. Su esposo fue caminando.

En la instalación de salud una doctora le dijo que «todo estaba bien, que fuéramos para la casa y le bajara la fiebre y que si presentaba otro síntoma lo volviéramos a llevar».

El 19 de abril parecía que todo iría normal, pero alrededor de las 7:00 pm el niño tuvo falta de aire y sus padres decidieron llevarlo al policlínico.

La doctora le indició un aerosol pero la fiebre no bajaba, le pusieron oxígeno y la fiebre siguió hasta los 40 grados. Le pusieron compresas de agua y alcohol, pero en vano.

«Lo trataba como contagiado con Coronavirus«, dice la progenitora.

Mientras todo esto ocurría, el bebé había sido remitido del Policlínico de Alamar hasta el Hospital «Luis Díaz Soto», pero no se logró comunicar con el 104 y acudieron a otros canales.

Habían transcurrido una hora y media cuando llegó un taxi, pero allí las condiciones para trasladar al bebé no eran favorables.

Luego llegaron dos ambulancias, pero ninguna podía trasladar al bebé y los médicos del policlínico seguían insistiendo con el 104, mientras la fiebre solo bajó a 38, 8 grados.

La ambulancia llegó finalmente a la 01:15 del 20 de abril y en ese momento el niño comenzó a convulsionar, hasta que fallece a las 01:40 horas.

«Necesito que me den una explicación y se haga justicia con toda la negligencia que se cometió, siendo el segundo caso de un bebé que fallece por no hacer bien su trabajo», dice la madre.

«Nada me lo va  a devolver, pero alguien tiene que responder por lo que sucedió, desde la doctora que no lo remitió para el hospital el 18 de abril, hasta la tardanza del SIUM», concluye.

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Kike Perdomo

Periodista y bloguero cubano radicado en Ecuador. Tiene experiencia en redes sociales, audiovisuales y wordpress. Ha trabajado para la radio, la televisión y el periodismo digital.

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