«Si hablas de Dios, en Cuba no promocionan tu trabajo»: rapero Abe-C

Omar Leyva, más conocido por el nombre artístico de Abe-C, es un rapero cubano, oriundo de Villa Clara, en el centro de la isla.

Muy joven pasó de rapear en las tarimas escolares a producir seis discos. Sus letras son de carácter conservador y contienen mensajes bíblicos. Abe-C es cristiano.

Desde sus canciones ha contado la imposibilidad de acceder a los medios cubanos, todos en manos del Estado:

Escúchame despacio, que cuando era un vulgar tú me dejabas cantar,/Cómo se entiende que ahora que le canto al afligido, me quieren censurar, en los medios no me he oído./”Todo el mundo aquí es igual”, esa frase está mal,/mi criterio en la tele no tiene lugar.

Por vivir toda su carrera en Cuba ha estado alejado de las plataformas digitales como Spotify, a diferencia de cualquier otro cantante hoy por hoy.

Para nadie es un secreto la baja penetración de Internet en el país; algo que va cambiando, aunque lentamente.

Aún así, no mide su éxito por el estándar de la difusión digital, sino al recorrer pueblos y ciudades de Cuba, haciendo cabecear a los jóvenes y llevando esperanza a sus vidas.

-¿Cuál es el mayor reto de ser rapero cristiano en este país?
Un cristiano que quiera trabajar en un proyecto de rap en Cuba tiene que saber que estará enfrentándose no a uno, sino a varios retos.
No hay casas discográficas cristianas. Además, solo existen pocos sellos distribuidores, por lo que se tiene que seguir trabajando de manera independiente, sin nadie que corra con gastos como el de grabación.
Por si fuera poco, tampoco puedes contar con los medios de difusión nacional. No importa la calidad que tengas, si hablas de Dios, en Cuba no promocionan tu trabajo. Tampoco podemos contar con espacios públicos para efectuar nuestros conciertos. Son muy pocas las veces en las que a los cantantes cristianos aquí se les da permiso con ese fin.
Recuerdo que cuando comencé a grabar discos, a inicios de los 2000, me preguntaba cómo la gente los iba a adquirir. No existía una sola vía en Cuba para hacerlo, ni siquiera en El Paquete Semanal en aquel entonces.
Hoy ya contamos con conexión a Internet, aunque teniendo a las redes como único medio para promocionar nuestro mensaje, tampoco podemos decir que no es un reto, no contamos con una conexión a Internet absoluto ni económico.

-¿Puedes hablarnos sobre el estilo de tus letras?
Me dicen que mis letras son “profundas”, “radicales” y “fuertes”, pero no intento eso cuando me siento a escribir. De echo, trato de ser lo más claro y simple posible, para transmitir lo que el oyente necesita. La gente no está acostumbrada a escuchar lo que necesita, sino lo que quiere. Cuando les confrontas con la verdad lo ven profundo, pero es simplemente la verdad.
Me gusta ser realista. Muchas canciones cristianas hablan de victorias, de triunfo, del gozo, pero pocas hablan de los fracasos, de las pruebas y tentaciones. Por eso me encanta La Biblia, habla de las proezas que hicieron los héroes de la fe, pero no esconde sus errores. Mis letras quieren llevar a la reflexión para conducir a los pies de Cristo.

-¿Cuáles consideras tus principales logros trabajando en el género?
-Luego de más de una década de ministerio vivo en la misma casa, no he viajado a otros países, no tengo un auto. Podrían decir que no he alcanzado nada; lamentablemente ese es para mucha gente el medidor hoy en día para concluir si un ministerio tuvo éxito o no. Para mí no es así, considero que he tenido más éxito del que merecía.
Mis canciones han inspirado a jóvenes a lanzarse al ministerio, varios se han convertido con ellas y hoy son pastores, otros han decidido no suicidarse, hay personas que se han restaurado luego de años apartados del evangelio, matrimonios se han reconciliado, son muchos los testimonios que me han hecho llegar las personas. ¡Eso para mí es éxito!

-¿Has tenido algún problema con las autoridades por agrupar a cientos de jóvenes cantando letras que no encajan con la ideología materialista?
-No graves, pero los he tenido. En mi pueblo, Placetas, Villa Clara, he llegado a dar conciertos para tres mil personas. Eso llama la atención.
En una ocasión me mandaban mensajes anónimos con textos de la peor bajeza, en otra citaron al pastor a la sede del Comité Central del Partido Comunista. Eso fue tras salir una noticia en un medio no estatal donde se hablaba de un concierto que dimos y sobre nuestro deseo de que la música cristiana tuviera promoción en los medios estatales. Actualmente me han hecho saber que me tienen “en la mira”. No les gusta lo que digo.
Estamos muy escasos de esos Moisés y Elías en nuestro país. Hay pocos hoy en día como Natán, que se pare frente a David, la autoridad, y le diga: “¡Dios dice que está mal lo que estás haciendo!”

-¿Qué mensaje le darías a los jóvenes de Cuba?
-A los jóvenes les diría que se mantengan firmes y que le crean a Dios en todo momento. Que sean fieles, y que se propongan cumplir el sueño de Dios para sus vidas. Hay un eslogan muy de moda que es «cumple tu sueño», pero lo que hay que ver si ese sueño tuyo es el mismo de Dios. De manera que si tienes metas y anhelos en la vida, lo primero sería alinearlos con Dios para comprobar si es su propósito para con tu vida, y de ser así, entonces luchar sin desmayar por conseguirlo.

* Escrito por Daniel C., especial para Cuba Trendings

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